Con el nuevo ajuste, la jubilación mínima alcanzará los $403.318 y la máxima se establecerá en $2.713.948, montos brutos. Después de restar el aporte destinado al PAMI, las sumas finales quedarán en $391.218 y $2.563.211 respectivamente. En algunos casos, podrían deducirse montos adicionales del haber bruto, como las cuotas de una moratoria por aportes no realizados en el pasado.
Para aquellos que reciben el ingreso básico, se añadirá un bono de $70.000 que se abona mensualmente y que no está sujeto a descuentos. Así, el monto total bruto ascenderá a $473.318 y, después de los descuentos, a $461.218. Estas cifras representan el ingreso mínimo garantizado para quienes cuentan con prestaciones del sistema contributivo general de Anses.
Las estimaciones realizadas fueron obtenidas utilizando el índice de inflación, que se encuentra en cifras de dos dígitos. La Anses dará a conocer en los próximos días la resolución que oficializa el aumento y las cifras definitivas.
Al ser junio el sexto mes del año, también se sumará el medio aguinaldo, el cual se calcula sobre los haberes ya ajustados. De esta manera, los beneficiarios de un haber mínimo recibirán un total de $674.977, en forma bruta, y $656.828 netos, una vez descontado el aporte al PAMI.
El pago del refuerzo económico, congelado desde marzo de 2024 en $70.000, es dispuesto mediante un decreto del Poder Ejecutivo, lo que le otorga al Gobierno cierta discrecionalidad sobre esta parte de los ingresos de muchos jubilados y pensionados. De confirmarse que el monto del refuerzo se mantendrá en $70.000, el incremento para quienes reciben el salario mínimo no sería del 2,58%, sino del 2,19%. Dado que el bono no está sujeto a ajustes mensuales, su pago y monto dependen de decisiones gubernamentales.
Para quienes reciben el haber máximo, la suma total, incluyendo el aguinaldo, será de $4.070.922, brutos, y $3.844.816 netos.
Desde enero hasta junio, el aumento nominal de los haberes sin incluir el bono será de 18,3%, cifra que se alinea con las proyecciones de inflación de varios economistas para este semestre, e incluso supera ligeramente esas estimaciones. Este ajuste afectará a alrededor de la mitad de los jubilados y pensionados, específicamente a quienes perciben prestaciones contributivas, unos 3,14 millones de personas, según datos de la Subsecretaría de Seguridad Social. Este grupo no recibe bonos y ha sido el más afectado en términos de poder adquisitivo en los últimos años, particularmente entre 2020 y 2023.
Para los que reciben la combinación del haber básico más el bono de $70.000, el reajuste de la primera mitad del año 2026 será de un porcentaje inferior, debido a la congelación.









