Desde el núcleo de la administración libertaria, afirmaron que ni el líder del bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, ni el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, estaban al tanto de la producción audiovisual, que marcó diferencias con el Gobierno al afirmar que “acompañar el cambio no es aplaudir lo que está mal”.
“Parece que se mandó solo. Está intentando construir de 10 puntos que le permita negociar la Ciudad de Buenos Aires”, expresó un alto funcionario en conversación con este medio.
El exmandatario ha interrumpido el silencio político de los últimos meses y ha liderado una serie de actividades en diversas provincias, buscando recuperar protagonismo en un contexto donde se agrava la percepción negativa sobre la gestión actual. Según fuentes oficiales, los movimientos de Macri no despiertan alarma, y aunque intentan distanciarse de sus aliados, no prevén que tenga un impacto electoral significativo en caso de postularse.
“Son sueños del macrismo. No pudo hacer nada cuando tuvo su turno. Es un decálogo de buenos deseos que les quedaron truncos. Debería acompañar dando apoyo”, expresó con evidente malestar un miembro de la mesa política del Gobierno libertario.
Desde Balcarce 50 minimizan la campaña impulsada por el PRO para favorecer la candidatura del fundador de Juntos por el Cambio en las próximas elecciones. “¿Con quién va a ir a una paso? ¿Con Kicillof? Con todo esto solo expone su frustración”, comentaron desde una de las facciones libertarias.
Mientras tanto, el entorno de Patricia Bullrich señala que la postura del PRO sigue la estrategia de la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, quien en días recientes ha intensificado sus críticas debido a las discrepancias con Javier Milei y Karina Milei en la defensa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que enfrenta investigaciones por supuesta corrupción.
“El video está detrás de Patricia. Vieron que salió y no se quieren quedar atrás”, resumieron los dirigentes que la apoyan. “Creo que fue una reacción, bastante tardía, a las declaraciones de Patricia. Fue de desesperación al ver que ella, que es parte del Gobierno, se manifestaba más dura sobre el tema que ellos y que les estaba comiendo el poquísimo electorado”, coincidió un colaborador.
Dentro de las filas amarillas existe un debate interno sobre la conveniencia de distanciarse del Poder Ejecutivo, y se enfrentan a la dificultad de interpretar el mensaje político que se busca transmitir. “No termino de entender si es el momento. Tampoco qué quiere decir ni dónde nos quieren ubicar. Hay discusiones que tienen que ver con esto









