La iniciativa nació de la mano de Flor Dacal, diseñadora, y su hermana Lola, realizadora audiovisual. Juntas crearon una marca que trabaja con prendas vintage, telas de antiguas sastrerías y remanentes textiles para desarrollar piezas únicas, colecciones limitadas y confecciones a medida.
El modelo de DACAL se basa en el upcycling, una práctica que consiste en reutilizar materiales existentes para convertirlos en productos de mayor valor. Sin embargo, el proyecto va más allá de la indumentaria y busca generar vínculos con otros sectores de la cultura y el diseño.
“La ropa es solo la punta del iceberg de nuestro proyecto”, explicó Flor Dacal en diálogo con iProfesional. La iniciativa funciona como un colectivo colaborativo que reúne a artistas, diseñadores, fotógrafos y productores para desarrollar colecciones, talleres y propuestas junto con otras organizaciones.
Leé también: La tendencia de moda que es furor en Europa en 2026 para vestirse como un millonario sin gastar dinero de más
El trabajo de DACAL comienza con la búsqueda de materiales que quedaron fuera de circulación: trajes antiguos, uniformes, telas y remanentes de sastrerías, fábricas y comercios. Muchos de esos textiles están vinculados con distintas etapas de la industria nacional y conservan características que resultan difíciles de encontrar en los materiales actuales.
“Nos interesa poner en valor nuestra industria nacional y evidenciar los períodos de apertura comercial indiscriminada y la crisis de la indumentaria nacional por las importaciones que afectaron al sector”, expresaron las hermanas.
Según detallan en su sitio oficial, la marca recupera materiales de fábricas, tiendas familiares, sastrerías y mercerías que cerraron durante distintas crisis económicas. De esta manera, rescata textiles que en muchos casos ya no se producen y mantiene vigentes técnicas de confección y formas de trabajo de otras épocas.
En lugar de tratar estos materiales como residuos, el equipo los incorpora a un proceso de rediseño que busca prolongar su vida útil. La propuesta también reúne a profesionales de distintas disciplinas, entre ellos Javier Olivera, diseñador y artista escénico, y Sofía Cavanna, artista visual, con la participación de otros colaboradores. El objetivo es impulsar una producción artesanal, limitada y comprometida con una cultura más sustentable del vestir.
Una de las propuestas centrales de DACAL es la transformación de trajes vintage según las preferencias y las medidas de cada cliente. La idea es adaptar las prendas a cada persona y aprovechar las características de los materiales originales.
“Hacemos que cada confección se adapte al cuerpo de la persona y no al revés”, destaca Flor Dacal.
El proceso recupera la tradición de la sastrería a medida. A través de encuentros personalizados en su estudio de Buenos Aires, el equipo conversa con cada cliente, toma las medidas y define los cambios necesarios para transformar el traje.
Leé también: Cuando todos venden ropa por internet, ellos hicieron lo contrario: abrieron un local y les funciona
La confección puede demorar hasta un mes e incluye una prueba intermedia para ajustar la prenda al cuerpo de quien la va a usar. De esta manera, cada pieza se desarrolla de forma personalizada y busca extender la vida útil de materiales que ya existen.
Además, DACAL impulsa proyectos colaborativos con empresas e instituciones. Durante cuatro años, por ejemplo, trabajó junto con la marca OMBÚ para transformar uniformes laborales en nuevas prendas.
El emprendimiento también recibió el Sello de Buen Diseño Argentino. En el catálogo oficial de la décima edición se incluyó una de sus piezas, denominada “Sostenemos”.
Según cifras difundidas por la propia marca, DACAL recuperó 2775 prendas y 622 kilos de tela desde sus comienzos. También estima que sus acciones equivalen a 11.036 kilos de carbono recuperados y 6,9 millones de litros de agua. Estas cifras corresponden a cálculos de la marca y no deben interpretarse como resultados verificados de manera independiente.
La iniciativa también apuesta por la educación y la transmisión de conocimientos. A través de talleres, seminarios y encuentros, sus integrantes comparten técnicas de costura y transformación de prendas, con el objetivo de mantener vigentes los oficios vinculados con la sastrería y la confección artesanal.










