Para septiembre se dispuso un incremento del 1,8% sobre los salarios básicos, mientras que para octubre el aumento será del 1,7%. Sin embargo, el impacto efectivo resulta mayor debido a la incorporación escalonada de la suma no remunerativa establecida en agosto.
En ese momento se había fijado una mejora del 1,9% y pagos adicionales de $8.000 para quienes trabajaban menos de 12 horas semanales, $11.500 para jornadas de entre 12 y 16 horas y $20.000 para quienes cumplían 16 horas o más.
En septiembre se incorporó al salario básico el 25% de la suma de agosto. Para quienes trabajan 16 horas semanales o más, esto significó sumar $5.000 y luego aplicar el aumento del 1,8%. De esta manera, el incremento efectivo sobre los básicos alcanzó aproximadamente el 2,8%.
En la categoría de tareas generales, el salario mensual mínimo pasó de $466.756,24 a $480.247,85 para el personal con retiro. En el caso de quienes trabajan sin retiro, aumentó de $514.903,51 a $529.261,78.
Los valores mínimos por hora también se actualizaron. Para el personal con retiro pasaron de $3.804,66 a $3.914,64, mientras que para quienes trabajan sin retiro subieron de $4.072,38 a $4.185,94.
Estos importes funcionan como pisos salariales. En la práctica, los valores acordados entre empleadores y trabajadores pueden ser superiores, especialmente en determinadas zonas metropolitanas, donde los pagos por hora pueden alcanzar los $10.000.
Para octubre se incorporará otra parte de la suma fija otorgada en agosto: el 50%, equivalente a $10.000 para los trabajadores con jornadas de más de 16 horas semanales. Sobre esa base se aplicará el aumento del 1,7%.
Con esta actualización, el salario mínimo mensual llegará a $498.582,06 para el personal con retiro y a $548.429,23 para quienes trabajan sin retiro. Frente a los valores de septiembre, el incremento acumulado será del 3,7%.
El cronograma continuará en noviembre, cuando se incorporará la parte restante de la suma fija de agosto y se aplicará otro aumento del 1,6%. El incremento efectivo previsto para ese mes se ubicará entre el 2,6% y el 2,7%. En diciembre, en tanto, se aplicará una nueva actualización del 1,6%.
Las sumas extraordinarias utilizadas en este esquema tienen carácter no remunerativo. Por ese motivo, no modifican los montos sobre los que se calculan los aportes destinados a jubilación y obra social, mientras que su incidencia sobre las cuotas de ART es reducida.
El costo de la cobertura de ART también tuvo una actualización cercana al 3%. Para jornadas de 16 horas semanales o más, el importe quedó en $16.446,85; para quienes trabajan entre 12 y 16 horas, en $10.956,58, y para jornadas inferiores a 12 horas, en $7.754,82.
En cuanto al conjunto de los pagos vinculados con los sistemas de salud, previsional y la cobertura de riesgos del trabajo, los montos ascienden a $10.569,57, $16.627,46 y $44.270,19, respectivamente.
Pese a las actualizaciones, los ingresos del sector quedaron por debajo de la inflación durante el último año. Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, los precios aumentaron 33,5%, mientras que los salarios del personal de casas particulares, incluso considerando las sumas fijas, acumularon incrementos de entre 24,9% y 25,9%.
La cantidad de trabajadoras registradas también se mantiene por debajo de los niveles de años anteriores. En junio había 442.865 personas registradas en el sector, un 0,8% más que en el mismo mes de 2025, pero casi 11% menos que en junio de 2019, cuando se había alcanzado un máximo superior a las 500.000 trabajadoras.
A esto se suma el elevado nivel de informalidad que caracteriza a la actividad. El último relevamiento del INDEC contabilizó 1.732.000 hogares que recurren a trabajadores de casas particulares, una cifra que dimensiona el alcance de una actividad en la que una parte importante del empleo no se encuentra registrado.










