Después del panel, Bullrich se trasladó al Hotel Costa Galana para compartir un almuerzo con más de 50 empresarios. El encuentro estuvo marcado por las consultas sobre su futuro político y por la posibilidad de que compita en las elecciones de 2027. La senadora dejó la ciudad a las 16.30 para tomar el vuelo de regreso previsto para las 17.30.
Su participación en el coloquio también estuvo atravesada por sus recientes referencias a la continuidad del proyecto político oficial. Por primera vez, Bullrich habló de la reelección en términos de “proyecto” y evitó mencionar a Milei al referirse al futuro electoral, un cambio respecto de declaraciones anteriores en las que había ubicado su propia aspiración presidencial después de un eventual segundo mandato del actual Presidente.
Hace dos meses, Bullrich había manifestado su intención de llegar a la Presidencia en 2031, una vez finalizado un eventual segundo mandato de Milei. Ahora, según la interpretación planteada en el entorno político, sus últimos movimientos abren la posibilidad de que evalúe competir antes de ese escenario.
En privado, la senadora considera que una nueva candidatura de Milei podría enfrentar dificultades vinculadas con el nivel de rechazo que registra entre determinados sectores del electorado. Según esta mirada, parte de los votantes de centro que acompañaron a Juntos por el Cambio en 2023 podrían no respaldar una nueva candidatura presidencial del libertario.
Bullrich también considera que podría encabezar una candidatura propia dentro del espacio libertario y que una eventual alternancia entre las principales figuras del oficialismo podría ser aceptada por parte del electorado. Esta posibilidad está vinculada con los niveles de apoyo que, según encuestas de opinión pública, mantiene su imagen.
Otro punto de tensión está relacionado con la reforma electoral impulsada por el Gobierno, que contempla la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Aunque Bullrich respaldará el proyecto como principal referente de La Libertad Avanza en el Senado, el texto plantea que la senadora no estaría completamente convencida de la conveniencia de eliminar las primarias.
Una eventual competencia interna entre Milei y Bullrich aparece, de todos modos, como un escenario difícil de concretar. El Presidente no tendría incentivos para aceptar una primaria con la senadora, mientras que la posibilidad de mantener abierta esa alternativa funciona como una herramienta para evitar una ruptura dentro del espacio oficialista.
La continuidad del vínculo político también tiene implicancias para ambas partes. Para Bullrich, una ruptura podría llevar a que parte del oficialismo la identifique como responsable de debilitar un proyecto al que actualmente respalda y modificar su relación con el Gobierno.
Para Milei, en tanto, una separación implicaría poner en riesgo el acuerdo político que mantiene con Bullrich desde hace tres años, tanto en el Poder Ejecutivo como en el Congreso. También podría afectar el respaldo electoral de sectores que acompañaron a la senadora y que, ante una candidatura propia, podrían optar por esa alternativa.
En ese escenario, una eventual ruptura entre ambos dirigentes modificaría el mapa electoral hacia 2027 y podría introducir una nueva competencia dentro del espacio opositor al kirchnerismo. Por ese motivo, la relación entre Milei y Bullrich aparece como uno de los factores políticos a seguir de cara a la definición de las candidaturas.










