El suceso tuvo lugar alrededor de las 4 de la mañana en Cheongna-dong, en el distrito Seo de Incheon. Diversos medios concordaron en que el luchador aplicó a B una técnica llamada estrangulamiento de guillotina, un movimiento de sumisión utilizado en artes marciales mixtas.
Según las investigaciones preliminares, B perdió el conocimiento tras impactar la nuca contra el suelo. El acto violento se transmitió en directo a través de las redes sociales, generando cuestionamientos entre los usuarios sobre la falta de atención médica hacia el joven.
La comisaría de Policía de Incheon Seobu informó que A está siendo investigado por cargos de agresión. Reportes detallan que el luchador aplicó la llave de estrangulamiento en un alojamiento, descrito por algunos como un hotel y por otros como un officetel, un tipo de edificio residencial y comercial. Después de ejecutar la maniobra, B cayó al suelo, golpeándose fuertemente la parte posterior de la cabeza y quedando inconsciente tras el impacto.
La actitud del sospechoso fue parte de la emisión en vivo, durante la cual A le dio palmadas y bofetadas a B. Según se ha reportado, en un momento dijo: “Déjenlo dormir”, mientras que en otra versión se indicó que expresó: “Déjenlo dormir un poco” antes de retirarse.
Los medios surcoreanos han informado que el joven fue trasladado a un hospital, donde permanece internado. Se ha confirmado que presenta síntomas de parálisis parcial en la parte superior del cuerpo, aunque no se han brindado otros detalles médicos sobre su estado de salud.
La transmisión en vivo permitió que los espectadores siguieran el incidente y comentaran en tiempo real. Un usuario preguntó: “¿No deberían haber llamado al 119?”, haciendo referencia al número de emergencias en Corea del Sur. Otros comentarios criticaron el uso de técnicas de combate en un individuo que no era un luchador profesional, señalando que “un luchador no debería usar técnicas así contra una persona común”.
La Policía de Incheon Seobu está revisando las circunstancias que rodearon el incidente, incluyendo el papel de las personas presentes durante la transmisión. Un agente comentó que la investigación seguirá en curso mientras se monitorea la salud de B. “Tenemos previsto continuar con la indagación mientras vigilamos el estado de la víctima”, afirmó el funcionario.
Las autoridades también buscan determinar si hubo otros individuos que participaron o tuvieron algún grado de responsabilidad en la agresión durante la transmisión. El mismo agente destacó que se verificará si los presentes conspiraron para llevar a cabo el delito.
B presuntamente llegó al lugar tras comunicarse con el youtuber durante sus emisiones en vivo. Los reportes sugieren que era un espectador del canal y que se dirigió a la residencia tras establecer contacto con el creador de contenido.
Además, se ha indicado que A había estado vinculado en el pasado a una banda violenta o a un grupo del crimen organizado bajo vigilancia policial. Sin embargo, según informaciones locales, ya no figuraba en dicha lista durante el incidente. La investigación continúa bajo la jurisdicción de la Policía de Incheon Seobu, que deberá clarificar la secuencia completa de la agresión, el estado de la víctima y la posible implicación de quienes presenciaron el hecho.









