La medida había generado incertidumbre entre los pasajeros ante la posibilidad de demoras y cancelaciones. Entre las terminales que podían verse afectadas se encontraban el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery.
El coordinador nacional de ATE ANAC, Marcelo Belelli, confirmó la postergación de la protesta. La decisión se tomó luego de que el Ministerio de Capital Humano intimara al sindicato a garantizar el 75% de las operaciones, al considerar a la actividad como un servicio esencial.
Ante esa disposición, el gremio solicitó una audiencia para determinar los alcances de la exigencia y establecer cómo deberá cumplirse con la prestación mínima durante eventuales medidas de fuerza.
El paro había sido convocado en reclamo de mejoras salariales y laborales para los trabajadores de ANAC. Entre los planteos del sindicato figuran adicionales acordados en negociaciones paritarias que, según ATE, todavía no fueron abonados y el estancamiento de las conversaciones con el Gobierno.
La organización también cuestiona el deterioro de las condiciones de trabajo y el recorte de recursos destinados a distintas áreas. Según el gremio, desde el comienzo de la gestión de Javier Milei los trabajadores del organismo acumularon una pérdida cercana al 40% de su poder adquisitivo.
La suspensión se comunicó poco antes del horario previsto para el inicio de la protesta. Durante las asambleas previas, ATE había anticipado que, en caso de concretarse la medida, se garantizarían únicamente las prestaciones consideradas esenciales, entre ellas los vuelos humanitarios y sanitarios, los traslados de órganos y los vuelos oficiales.
Por ahora, la suspensión de la medida de fuerza deja en pausa el conflicto mientras el sindicato espera la audiencia solicitada al Gobierno para definir las condiciones bajo las cuales deberán garantizarse los servicios esenciales.










