En una entrevista para el podcast Lopez and Lopez, el experto destacó que los problemas de conducta de los perros a menudo están vinculados a las normas y límites establecidos en el hogar.
“Los perros que tiran de la correa seguramente en casa tienen una falta de normas, una falta de disciplina, un exceso de cariño, de permisividad y sobre todo tienen un estrés en casa altísimo”, dijo el adiestrador.
Mañero explicó que un perro que se muestra ansioso durante los paseos puede estar manifestando un alto nivel de estrés o ansiedad, evidenciando así una necesidad de salir de casa. “El perro está deseando irse de la casa. Una ansiedad por separación”, puntualizó.
No obstante, el comportamiento de un perro no puede ser atribuido a una sola causa. Factores como el estrés, el miedo, la excitación, la falta de entrenamiento, el entorno y las experiencias previas juegan un papel clave en su comportamiento al salir a la calle.
Por ello, ante conductas recurrentes, los especialistas recomiendan observar al perro en diferentes contextos y consultar a un profesional que pueda evaluar la situación particular.
Durante la conversación, el adiestrador también mencionó una afirmación común entre quienes tienen perros: “el perro se parece al dueño”. Mañero argumentó que las mascotas a menudo reflejan ciertos hábitos y dinámicas de sus dueños: “Si tú permites que tu perro haga ciertas cosas, vamos a hacer un espejo. ¿Qué estás permitiendo en tu vida y a dónde estás yendo?”, cuestionó.
En este sentido, explicó que al consultar sobre un problema de comportamiento de su mascota, muchas familias terminan necesitando revisar también sus rutinas y formas de interacción en el hogar.
Imponer normas a un perro no implica necesariamente el uso de castigos. La educación canina debe enfocarse en establecer reglas claras, rutinas y comportamientos esperados, así como reforzar de manera adecuada lo que el animal hace correctamente.
Con respecto a los paseos, enseñarle a un perro a caminar sin tensión requiere tiempo y constancia. Es igualmente importante que el perro tenga oportunidades para olfatear, explorar y moverse, ya que salir no debería consistir únicamente en caminar al ritmo de su dueño.
Por lo tanto, si un perro tira de la correa constantemente, ladra, se muestra muy alterado o exhibe otros cambios de conducta, no es suficiente con intentar corregirlo durante unos minutos en la calle. Comprender qué causa ese comportamiento puede ser el primer paso hacia una modificación efectiva.










