Sin embargo, el mandatario parece estar frustrado por el bajo impacto, según su percepción, de los logros alcanzados por su Gobierno. Así, justificó ante su círculo íntimo la decisión de retirar a Adorni el control de la comunicación oficial, entregando esta responsabilidad al economista Adrián Ravier. Esta medida, además, implica un dato político significativo: por primera vez en mucho tiempo, Milei habría tomado una decisión importante sin consultar a Karina Milei, quien se define como la responsable del armado político.
“Se enteró por Twitter, al igual que Santiago (Caputo). Fue completamente decisión de Javier”, admitió un cercano a ella tras el anuncio realizado por el portavoz saliente, quien probablemente desconocía que su jefa, y principal soporte desde que enfrentó problemas, no estaba al tanto de esta medida del presidente. Este último había citado al vocero a la Quinta de Olivos para un desayuno de trabajo y una nueva demostración de apoyo, sin que él supiera del plan en el que Milei se encontraba trabajando.
No está claro desde cuándo el mandatario tiene en mente este cambio, pero representa una señal de autonomía. Además, se desconoce si Milei ha estado informado sobre la tensión que Ravier mantuvo en La Pampa con el equipo de su hermana previo a su candidatura a diputado nacional. El presidente tiende a emplear un sistema de contrapesos cuando se ve molesto por los excesos de su hermana en la gestión interna de su partido. Dirigentes como Ramiro Marra, Nicolás Posse y Guillermo Francos pueden dar fe de esto, ya que han sido excluidos.
Solo Milei sabe cuánto influyó el paso de Ravier por la Fundación Faro en su decisión. Este think tank libertario, dirigido por el escritor y politólogo Agustín Laje, alberga a parte del equipo de Santiago Caputo fuera de la Casa Rosada y fue intimado hace semanas por la Inspección General de Justicia, que está bajo el ala de Karina Milei.
“Ganó Javier (Milei), perdió la Libertad Avanza”, bromeó alguien del entorno de Caputo, reconociendo que el consultor líder tampoco había propuesto a Ravier. La distinción entre la figura de Milei y el sello partidario se refiere a una consigna que ha sido discutida en el sector incluso antes de que la interna estallara públicamente: el modelo y los líderes promovidos en su partido no corresponden siempre con las ideas de Milei.
Aun así, desde el entorno de Milei no se atribuyen los cambios a Ravier. “No lo propuso Santiago, fue idea y decisión del Presidente, pero nos parece un gran recurso para sumar al Gobierno y su perfil puede ser de gran ayuda en este momento”, señalaron fuentes cercanas al asesor presidencial, quien tiene agendada una reunión con el portavoz para el lunes.
Esta no es la primera señal de Milei para calmar una interna que lo agobia y amenaza su administración. Esto se reflejó en las horas posteriores a la designación de Ravier: para suavizar el impacto del desplazamiento de Adorni, allegados a Karina comenzaron a sostener la absurda idea de que se trataba de una estrategia de ella para que el diputado nacional por La Pampa pudiera ganar notoriedad y desafiar al peronismo en las próximas elecciones. Incluso lanzaron una campaña paga en redes sociales con algunos influencers.
Ahora, están presionando al portavoz para que, en su primera entrevista, declare que Karina le informó sobre el cargo antes de acudir a Milei. Esto podría ser complicado de explicar, ya que, en su tuit, solo agradeció al Presidente, pero tal vez deba alinearse rápidamente con el nuevo escenario.
Andrés Vázquez, titular de la ARCA, también enfrentó una situación similar al intimar al contratista Matías Tabar a justificar sus actividades económicas y su evolución patrimonial entre 2024 y 2025, tras complicar a Adorni en la causa de enriquecimiento ilícito. Fuentes confiables aseguran que esta orden provino del sector de Karina. “Hacía eso o tenían la excusa para echarlo”, reveló un alto funcionario, recordando que en febrero, cuando el Gobierno pasaba por su mejor momento, la hermana del Presidente intentó apoderarse de la ex AFIP.
Sin embargo, hoy la prioridad de Karina es otra: mantener la Jefatura de Gabinete y anticiparse a un posible movimiento de su hermano. En la Casa Rosada, nadie duda de que, de haber tenido la oportunidad, Karina habría designado a Javier Lanari, número 2 de Adorni en el área de comunicación, como su portavoz.
Aunque Milei sigue decidido a sostener a Adorni y no muestra intención de desplazarlo, en el círculo de Karina ya contemplan todos los posibles escenarios. Incluso uno que, hasta hace pocas semanas, parecía impensable: que una eventual destitución a manos de la oposición termine siendo la salida más conveniente para aliviar la crisis. En tal caso, ante la falta de alternativas sólidas, algunos comienzan a imaginar que la sucesión no debería ir lejos. Que Karina, la arquitecta política del Gobierno, asumiera como jefa de Gabinete.










