Desde la Casa Rosada, se intenta salir de la crisis generada por el escándalo que involucra al jefe de gabinete, buscando recuperar la agenda oficial centrada en logros económicos, como un control del dólar que aún no activa el consumo, evidenciado por la caída de ventas en el Día del Padre. Fernández, quien anteriormente fue vocero de Néstor Grindetti, ex jefe de gabinete de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y actual presidente de Independiente, viene de la petrolera estatal, que es responsable de una parte significativa de la publicidad oficial del gobierno.
Por la mañana, Adorni anunció en su cuenta de X la salida de Lanari, a quien había integrado a su equipo poco después de asumir. Expresó su agradecimiento: “Mi enorme agradecimiento a Javier Lanari, que dejará su rol como Secretario de Comunicación y Prensa de la Nación tras estos dos años y medio acompañando la gestión. En nombre del Gobierno, le deseo lo mejor para sus futuros desafíos”. Anteriormente, se había reunido con Ravier en un ambiente que parecía desfavorable, capturando una imagen que contrastaba con las que solía compartir antes.
A las 18 horas, tras la victoria de la Selección argentina, el ministro coordinador presentó al nuevo Secretario de Comunicación. En una nueva foto con un mensaje más optimista, indicó: “Bienvenido Fabián Fernández, nuevo Secretario de Comunicación y Prensa del Gobierno Nacional. Gran desafío por delante. Mis mejores deseos en esta nueva etapa. Fin”.
La cuenta de la Vocería Presidencial, que había permanecido inactiva, publicó nuevamente los antecedentes de Fernández, quien había sido titular de Prensa y Medios en YPF, donde trabajaba bajo la dirección de Guillermo Garat, otro asociado de Caputo en la consultora “Move”.
El comunicado oficial expresó: “Desde la Secretaría de Comunicación y Prensa trabajará de manera coordinada con el Vocero Presidencial, Adrián Ravier, para acompañar y comunicar los desafíos de esta nueva etapa de la Argentina. Su incorporación contribuirá a consolidar una comunicación alineada con el proceso de transformación que atraviesa nuestro país, en un contexto de estabilización económica, recuperación de la inversión y crecimiento sostenido”.
Es evidente que hay un intento de reiniciar la comunicación del gobierno, que se ha visto afectada por el escándalo que rodea a Adorni. Ahora resta ver si la estrategia de “aquí no ha pasado nada” será efectiva para reformular la comunicación del Ejecutivo.
Tanto Ravier como Fernández fueron vistos más tarde en las oficinas de Santiago Caputo en el salón Martín Fierro, donde se busca influir en un área que, hasta ahora, estaba bajo la dirección de Karina Milei. Sin embargo, parece que Ravier fue convocado directamente por Milei.










