Las autoridades policiales indicaron que Acosta fue arrestado aproximadamente a las 7:30 en la intersección de Perú y Venezuela, justo a la salida del boliche “Museum”, donde había pasado la noche.
Como parte de una investigación dirigida por la PROCUNAR y ejecutada por la Central de Inteligencia de Operaciones Especiales (CIOPE) de Santa Fe y la SIDE, los agentes obtuvieron información que confirmaba la presencia de Acosta en el local. Agentes del Departamento de Inteligencia contra el Crimen Organizado de la Policía Federal llegaron al lugar y lo detuvieron al salir.
Un video muestra cómo Acosta intentó resistirse al arresto, siendo necesario reducirlo por parte de los efectivos de la CIOPE y la Policía Federal Argentina (PFA). Posteriormente, fue trasladado en un patrullero a una dependencia de la PFA, desde donde será llevado a un centro de detención en Santa Fe.
Esta detención fue solicitada por el fiscal Patricio Saludutti, en el contexto de una investigación que vincula a Acosta con la barra brava del Club Atlético Rosario Central y una organización criminal asociada a “Los Menores”. Esta banda habría asumido el liderazgo de la tribuna tras el asesinato de “Pillín” Bracamonte y “Rana” Attardo, en noviembre de 2024.
Acosta también estaría relacionado con una organización delictiva liderada por Francisco Riquelme, un recluso acusado de dirigir una red de narcotráfico en el noroeste de Rosario. Una orden de detención contra él, emitida el 12 de junio de 2025, se encuentra vinculada a un caso por asociación ilícita que investiga ataques contra escuelas y una comisaría, consecuencia de luchas de poder entre bandas criminales en la región.
Debido a estos antecedentes, Acosta figuraba en la lista de los diez delincuentes más buscados por el Gobierno de Santa Fe, que había ofrecido una recompensa de 25 millones de pesos por información que condujera a su captura.
La orden de arresto activa se dio en el contexto de ataques a instituciones educativas y una comisaría relacionados con enfrentamientos con una facción de Los Monos. El fiscal Saludutti solicitó su detención también por tenencia ilegal de armas de fuego.
Acosta adquirió notoriedad durante la imputación a Lautaro “Laucha” Ghiselli, líder de la barra de Rosario Central. El Ministerio Público de la Acusación (MPA) presentó fotografías de ambos en el estadio Gigante de Arroyito, evidenciando la estructura de poder dentro de Los Menores.
El jefe de esta facción, Matías Gazzani, lleva más de un año y medio prófugo y se encuentra en la lista de los más buscados en Santa Fe.
El último domicilio conocido de Acosta estaba en Empalme Graneros, una zona donde la banda de Riquelme consolidó su poder a pesar de su encarcelamiento. En esa área, la organización que domina la tribuna Canalla ha extendido su influencia en el tráfico de drogas, reclutando vendedores en barrios como 7 de Septiembre, Stella Maris, Emaús y La Bombacha.
La Operación M4 en Rosario centró la atención en Acosta tras el hallazgo de varias armas de fuego durante un operativo el 10 de junio en el macrocentro de la ciudad.
Paralelamente, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) realizó 15 allanamientos ese mismo día, logrando la detención de cuatro personas ligadas a actividades de narcotráfico y otros delitos asociados al clan Riquelme.
Uno de los domicilios señalados por la Fiscalía, un departamento en Rodríguez al 1000, era utilizado por Acosta. En este lugar se encontraron tres carabinas Colt M4 y una pistola Glock calibre 9 milímetros, aunque Acosta no estaba presente durante el allanamiento.
El operativo también incluyó intervenciones en Empalme Graneros y Ludueña, resultando en la incautación de más de 14 millones de pesos, 33 proyectiles de diversos calibres, 15 teléfonos móviles, dos laptops, tres vehículos, una motocicleta y una máquina para contar billetes.










