En la última entrevista de Vidal, señalaron, su enfoque no fue discutir las reformas que el presidente Javier Milei está promoviendo en el Congreso con el apoyo del PRO, sino “atacar” a Adorni y declarar que “en su gobierno nunca se hubiera permitido algo así”.
Asimismo, subrayaron la hipocresía de la situación, recordando que Vidal fue denunciada por enriquecimiento ilícito debido a la adquisición de un lujoso departamento en Recoleta, mientras su patrimonio declarado estaba muy por debajo de la realidad. En relación a esto, también se hizo mención a su implicación en el caso de los “aportantes truchos” en 2018, que fue catalogado como parte de “irregularidades graves” en el financiamiento de su campaña. “Las causas avanzaron y terminaron con sobreseimiento, pero mientras tanto, a nadie le pasó por la cabeza pedirle la renuncia, y primó la presunción de inocencia”, añadieron.
Finalmente, hicieron hincapié en que, aunque Vidal manifestó que Mauricio Macri no lo hubiese permitido, el entonces presidente nunca le pidió la renuncia a pesar de la gravedad de las denuncias en su contra. “Esa es su idea de ética: sobreactuar indignación cuando se trata de otros, pero impunidad total cuando le toca a ella. El doble estándar es grotesco”, concluyeron.










