El mandatario porteño desea solidificarse como el referente del antiperonismo ante un eventual balotaje. Sabiendo que los sufragios del electorado PRO no serán suficientes para asegurar un segundo mandato, aspira a conectar con la Casa Rosada para eventualmente discutir los términos de un acuerdo en la ciudad que podría implicar la definición de candidaturas en unas PASO.
La Ciudad de Buenos Aires está entre las prioridades de los Milei para el 2027, junto con la conquista de la Provincia y la reelección a nivel nacional. En el PRO, están abiertos a negociar un respaldo triple para contrarrestar posibles triunfos del peronismo, pero en la Capital se preparan para establecer sus condiciones, a diferencia de lo que sucedió en octubre del año pasado.
Macri es consciente de que tanto el presidente Javier Milei como su hermana, Karina, desean presentar un candidato local para intentar quitarle la hegemonía a los amarillos en el distrito. Sin embargo, con Manuel Adorni momentáneamente fuera de la contienda debido a una investigación judicial y con un aumento en la desaprobación hacia la gestión nacional reflejada en las encuestas, la estrategia de los hermanos libertarios se ha desestabilizado.
En este nuevo escenario, en el PRO vislumbran un renacer de las oportunidades para el jefe de Gobierno. Además, señalan que la confianza de los Milei en Patricia Bullrich difiere de la que tienen hacia el jefe de Gabinete. La exministra y senadora ha empezado a recorrer la Ciudad, pero su decisión de competir por la jefatura sigue siendo incierta.
La configuración electoral que se avecina podría enfrentar a Macri y a Bullrich como rivales en una contienda interna en 2027. Con el proceso electoral en el horizonte, Macri busca proyectar una imagen conciliadora hacia los libertarios, fundamentada en propuestas centradas en el









