Este monto se basa en un grupo familiar que no recibe subsidios estatales, y refleja el gasto indispensable para mantener el consumo energético y la movilidad básica en la región.
Al comparar con el mismo mes del año pasado, el costo total de la canasta de servicios públicos se ha elevado un 50%, superando el incremento general de precios en el mismo periodo.
Los datos utilizados en este análisis provienen del reciente Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Observatorio de tarifas y subsidios IIEP (UBA-CONICET).
El informe menciona que el aumento mensual se debe a la actualización de las tarifas y al incremento estacional en la demanda de energía por la proximidad del invierno.
El componente con el mayor impacto en el presupuesto familiar fue el gas natural, cuya factura promedio para un usuario típico creció un 53,3% en relación con abril. El documento subraya que “la combinación de ambos factores arroja un aumento de la factura del 53,3%”, haciendo alusión a los incrementos en los cargos fijos y variables, además del aumento habitual del consumo en esta época del año.
Para un usuario del segmento N1, el costo mensual de este servicio alcanzó los $49.972, mientras que el gasto en energía eléctrica para un hogar sin subsidios experimentó un ascenso del 37,8% mensual.
El reporte señala que “el mayor consumo de cara al invierno se combina con aumentos tarifarios del 4,1% en el cargo fijo y 8,7% en el variable para usuarios sin subsidio”, resultando en una factura promedio de $52.811 para un consumo representativo.
El transporte público sigue siendo el componente más costoso dentro de la canasta, alcanzando un costo de $110.438 por mes, aunque en mayo solo aumentó un 3%.
En lo que respecta al servicio de agua potable, el gasto promedio fue de $36.612, reflejando una subida del 5,9% mensual, atribuida a ajustes tarifarios y la inclusión de un día adicional de consumo en el calendario de mayo.
La presión que ejercen estos servicios sobre los ingresos laborales es mayor que en años anteriores. Actualmente, la canasta completa representa el 14,1% del salario promedio registrado, estimado en $1.869.799.
El informe también resalta la disparidad histórica al indicar que “desde diciembre de 2023 hasta mayo de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA se incrementó 800% mientras que se estima que el nivel general de precios lo hizo en 231%”.
En este contexto, las tarifas que abonan los hogares del AMBA cubren, en promedio, el 58% de los costos reales de los servicios, mientras que el Estado nacional subsidia el 41% restante.









