Tres momentos cruciales en la historia de los Mundiales, dos de los cuales involucran a la Selección Argentina, fueron determinantes para que la FIFA, que por cerca de un siglo se opuso a la implementación de tecnología, finalmente modificara sus regulaciones. En este contexto, se destacan tres jugadores: Antonio Ubaldo Rattín, Diego Armando Maradona y Frank Lampard, quienes simbolizan este cambio.
El 23 de julio de 1966, en el emblemático estadio Wembley de Londres, tuvo lugar el partido de cuartos de final entre Inglaterra y Argentina. Al minuto 35 del primer tiempo, una falta contundente contra el delantero Luis Artime llevó al capitán de la Selección, Antonio Ubaldo Rattín, a protestar.
Rattín se acercó al árbitro alemán Rudolf Kreitlein buscando aclaraciones y solicitando un intérprete, dado que no comprendía la decisión que el árbitro había tomado. Durante este diálogo, el árbitro interpretó la actitud de Rattín como un acto de desobediencia o








