La ITIA descubrió que, entre 2022 y 2024, Milicevic manipuló seis partidos — cinco de los cuales él mismo jugó— e intentó alterar el resultado de otros seis. Según los registros de tenis mundial, el serbio participó en solo 11 partidos profesionales durante ese lapso, todos en el tercer nivel del circuito.
Un hallazgo significativo de la investigación fue que Milicevic no solo participó en el amaño de partidos, sino que también reclutó o intentó reclutar a otros jugadores para integrar una red de corrupción. Un portavoz de la ITIA indicó que la duración de la sanción refleja la gravedad de estas acciones, aunque aclaró que no se vio influenciada por la falta de cooperación del jugador.
La investigación, que culminó en 2026, reveló que Milicevic no colaboró con los investigadores, a pesar de que se realizaron siete intentos para comunicarse con él. El 24 de septiembre de 2026, tras finalizar la pesquisa, recibió notificaciones vinculadas a delitos graves, a las que tampoco respondió. Ante esta falta de interacción, y conforme a las normativas y Directrices de Sanciones de la ITIA, se decidió impartir una “sanción por defecto” sin necesidad de una audiencia formal por corrupción. Así, tanto la inhabilitación de 24 años como la multa de 70.000 dólares quedaron firmes el 9 de octubre.
Milicevic, nacido el 26 de abril de 1997 en Belgrado, alcanzó su mejor posición en el ranking de la ATP en agosto de 2014, cuando ocupó el puesto 1338 a nivel mundial. Su último partido oficial fue el 10 de junio de 2024, en un torneo de la ITF. Durante su trayectoria profesional, recolectó apenas 4.858 dólares en premios, una suma considerablemente inferior a la multa que ahora debe afrontar.
En contraste, su carrera en el circuito universitario de Estados Unidos fue notable. Representó a la Universidad de Minnesota entre 2016 y 2020, finalizando con un récord de 81 victorias y 39 derrotas en individuales. Obtuvo el título de Novato del Año de la región central por la Asociación Intercolegial de Tenis (ITA), fue nombrado Primera Selección All-Big Ten y llegó a ser considerado el 33° mejor jugador universitario del país. Posteriormente, trabajó como asistente de entrenador en la Universidad DePaul, en Chicago.
Aunque la sanción de 24 años es una de las más extensas por corrupción en el ámbito deportivo, la ITIA ha impuesto castigos más severos, como la suspensión de por vida a varios jugadores, entre ellos el francés Alexis Musialek, la eslovena Nastja Kolar, la estadounidense Alexandra Riley y el búlgaro Karen Khachatryan. Antes del caso de Milicevic, la sanción más larga había sido la del francés Quentin Folliot, que recibió 20 años por 27 infracciones relacionadas con la corrupción.
Durante la vigencia de su suspensión, Milicevic tiene prohibido competir, entrenar o asistir a cualquier evento organizado o autorizado por World Tennis, la WTA, la ATP, los Grand Slams o cualquier federación nacional de tenis, según informó la ITIA.










