El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico y por el incremento de los vientos del oeste, lo que provoca un aumento en la cizalladura vertical del viento.
La organización enfatizó que los fondos se destinarán especialmente a la protección de las comunidades más vulnerables, complementándose con asistencia técnica, ayuda humanitaria y recomendaciones para mejorar la gestión de riesgos.
El fenómeno tendrá un impacto variable entre países y regiones, con consecuencias que incluyen sequías, olas de calor, inundaciones y un aumento en las precipitaciones. Las proyecciones sugieren que podría acarrear pérdidas equivalentes al 2% del PIB regional y aumentar la pobreza en 4,8 millones de personas.
En Birmania, las autoridades han alertado a la población sobre la posibilidad de apagones a partir de este lunes, debido a la presión extrema sobre la red eléctrica como resultado de una inusitada ola de calor asociada al fenómeno de El Niño. Los hogares y negocios en este país del sureste asiático, que enfrenta una guerra civil, experimentan cortes de electricidad de manera regular, siendo parte de estos cortes programados para aliviar las sobrecargadas y vulnerables infraestructuras eléctricas.
“La severidad de este episodio de El Niño ha incrementado notablemente las temperaturas en todo el país, lo que ha llevado a un aumento en el consumo eléctrico”, indicó el Ministerio de Energía en un comunicado difundido por medios estatales.










