De acuerdo con informes oficiales, el hallazgo se produjo el viernes por la tarde, lo que motivó la intervención del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) de Junín de los Andes, que se encargó de realizar la destrucción del artefacto en un entorno seguro.
El proyectil, de un calibre de 105 milímetros, representaba un notable riesgo debido a que su mecanismo de detonación permanecía intacto, generando preocupación entre los aproximadamente 20 mil residentes de la localidad neuquina.
Al recibir la alerta, las fuerzas especializadas se dirigieron inmediatamente al área rural donde fue encontrado el proyectil explosivo. Al llegar, establecieron las medidas de seguridad pertinentes para asegurarse de retirarlo sin que se produjera una explosión.
Los efectivos, en colaboración con el personal de la Comisaría 25 de Junín de Los Andes, lograron trasladar el artefacto hacia una zona más amplia, donde se llevó a cabo su destrucción de manera controlada.
Desde el GEOP confirmaron que la detonación se realizó con éxito. Posteriormente, las fuerzas realizaron una inspección y un rastrillaje en la zona para verificar la ausencia de otros artefactos peligrosos.
El procedimiento incluyó la intervención de las autoridades judiciales correspondientes.










