“Van a liberar a Cerimedo en cualquier momento. Sabe todas las barbaridades que hizo el presidente y su gabinete”, sostuvo Morales, quien cuestionó duramente a la actual administración boliviana.
Tras la detención de Cerimedo, ocurrida luego de un ataque armado contra su expareja, Morales también denunció haber recibido amenazas de parte del consultor, con quien mantiene un enfrentamiento desde la campaña presidencial de 2023. Según el exmandatario, Cerimedo lo había señalado reiteradamente en redes sociales con expresiones vinculadas al narcotráfico y el terrorismo.
Morales aseguró que fueron denunciadas dos amenazas. Una de ellas, según relató, ocurrió el 14 de mayo, cuando Cerimedo respondió a una publicación suya con un mensaje que incluía la expresión “tictac”, algo que el exmandatario interpretó como una insinuación sobre el final de su tiempo.
El exmandatario también se refirió a la expareja de Cerimedo, quien permanece hospitalizada después del ataque. Según Morales, la mujer lo acusó de haber planificado un atentado contra su vida y realizó señalamientos sobre presuntos hechos de corrupción que involucrarían al consultor y a integrantes del Gobierno boliviano.
Entre esas acusaciones, mencionó supuestas negociaciones vinculadas con el sector de los combustibles y personas relacionadas con organismos de inteligencia de Estados Unidos.
Además, Morales afirmó que Cerimedo estaría al frente de un grupo de élite de la Policía boliviana y que existirían planes para intervenir en el trópico de Cochabamba en los próximos días. Ante estas denuncias, reclamó una investigación “inmediata, transparente” y con garantías para proteger a la mujer hospitalizada.
El expresidente también cuestionó la reacción de Rodrigo Paz, quien horas después de los hechos aseguró que se realizaría una investigación independiente. “La verdad debe prevalecer para que la justicia se aplique, sin excepciones y por encima de cualquier circunstancia”, había expresado el mandatario.
Morales, en tanto, criticó esa postura y acusó al Gobierno de priorizar su propia detención. “Lo que hace Rodrigo Paz es repetir lo dicho por su asesor y sus ministros”, sostuvo, y cuestionó las prioridades de la administración al mencionar, entre otros puntos, la detención del exmandatario y los episodios de violencia registrados.










