Durante una entrevista en el programa Comunidad de Negocios, Malamud se refirió a las declaraciones del Presidente durante su reciente visita a San Pablo, donde brindó su apoyo al senador Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, e hizo comentarios despectivos sobre Luiz Inácio Lula da Silva, a quien calificó como “presidiario”, y sobre el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien llamó “basura calva”.
El politólogo explicó que la reacción de la cancillería brasileña fue principalmente a raíz de los insultos dirigidos al magistrado, más que por las críticas hacia Lula. Al respecto, comentó: “O no importó, o no entendieron o prefieren bajar el nivel de la disputa”.
Malamud señaló que la postura del mandatario argentino puede ser vista como una prueba de cómo funcionan hoy las relaciones internacionales. “Está tratando de demostrar que se puede insultar al principal socio comercial de la Argentina, en su territorio, sin consecuencias para la Argentina. Si esto es así, entonces el mundo está cambiando a nuestra vista”, advirtió.
En este contexto, relacionó este episodio con otros hechos que, según él, reflejan un debilitamiento de las normas institucionales. Como ejemplo, citó la solicitud del presidente de Estados Unidos al titular de la FIFA para que se levantara una tarjeta roja. Reforzó su punto al indicar: “Milei está tratando de demostrar que lo mismo pasa en las relaciones entre los Estados, que todo lo que aprendimos hoy no funciona”.
En otro momento de la entrevista, Malamud trató el creciente rechazo hacia los argentinos en diversas partes del mundo. Señaló que esta animosidad no tiene una explicación lógica, sino que es el resultado de múltiples factores, y reconoció que Milei contribuye a este fenómeno, aunque no lo considera el factor más importante. Recordó que las acusaciones de racismo hacia Argentina comenzaron hace cuatro años, antes de la llegada del actual gobierno.
Asimismo, vinculó este rechazo con los recientes logros deportivos del país, que han transformado su percepción a nivel internacional. “Tiene que ver con que, de repente, somos Goliat y ya no David, como éramos hace cuatro años, cuando no éramos los campeones”, dijo.
Añadió que el efecto de los algoritmos perpetúa la exposición a contenidos que fomentan el rechazo, lo que hace que los insultos y descalificaciones de algunos se asocien a la totalidad. “Los argentinos hoy somos los leprosos del mundo árabe, de Occidente y de América Latina”, afirmó.
También mencionó que esta percepción externa es una carga difícil para muchos, aunque otros la adoptan con orgullo, pues les brinda un sentido de singularidad. Según sus conclusiones, esta reacción provoca que cuanto más especiales se consideran los argentinos, mayor sea el rechazo que generan.
Respecto a la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete y la salida de Manuel Adorni, Malamud consideró que este cambio representa “la victoria de la política profesional sobre el amateurismo de aquellos que venían a destruir a la casta”. Explicó que la designación del nuevo jefe de Gabinete muestra una toma de conciencia por parte del Gobierno de que el esquema anterior no funcionaba y que es necesario contar con un líder capaz de establecer acuerdos con otros sectores.










