De acuerdo con la información a la que se tuvo acceso, Rico poseía nacionalidad española y residía en el sexto piso de un complejo situado en el número 4 de la calle de Cirauqui.
La Policía Nacional fue alertada acerca de un fuerte olor a productos químicos proveniente de su hogar. Al llegar, encontraron a Rico en la cocina, con 13 heridas de arma blanca en el abdomen, la espalda y el omóplato.
El ingeniero había estado viviendo en España por más de diez años, y antes de establecerse en Madrid había residido en la comunidad autónoma de Extremadura. Según el portero del edificio, Rico llevaba tres o cuatro años en la vivienda donde fue hallado.
El mismo portero destacó que Rico era un ingeniero especializado en energías renovables, que alquilaba el departamento y, debido a sus constantes viajes, no era muy conocido entre los vecinos.
Según trascendió, el ingeniero argentino había completado dos másteres y un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, donde se especializó en la optimización de la limpieza de plantas fotovoltaicas. A lo largo de su carrera, había trabajado en diversos proyectos eólicos y fotovoltaicos en lugares como Uzbekistán, manteniendo un alto nivel de vida y cambiando de trabajo solo dos meses antes de su muerte.
El presunto asesino es un hombre español de 65 años llamado Alberto, quien ingresó al hogar de Rico alrededor de las 10:00 de la mañana. Los investigadores analizan si Alberto tenía un plan premeditado para asesinarlo, aunque se teoriza que al menos contemplaba esa posibilidad.
Fuentes relacionadas con el caso informaron que la esposa de Rico estaba buscando separarse del presunto homicida, quien había llegado a obsesionarse con Rico, quien la acompañaba al gimnasio.
Ambos hombres habrían mantenido una confrontación que culminó con Alberto apuñalando a Facundo en la cocina. Posteriormente, durante su fuga, se encontró con el portero del edificio. Alberto entonces se retiró a su vivienda en La Adrada, Ávila, donde se hallaba su esposa. Al día siguiente, tras conocerse la muerte de Rico, Alberto se arrojó a un desfiladero en las cercanías del pueblo.










