El fiscal Abel Córdoba identificó a De Vido y López como parte de un complejo esquema de corrupción destinado a manipular las contrataciones relacionadas con la ampliación de dos gasoductos. Según la acusación, este esquema incluyó el pago de sobornos a funcionarios, la emisión de facturas falsas para justificar salidas de fondos y la sobrefacturación de las obras, adjudicadas a la empresa sueca Skanska.
La audiencia comenzará a las 9.30, permitiendo que los imputados que aún no se han expresado puedan ofrecer sus últimas palabras. Posteriormente, los jueces del TOF, Jorge Gorini, Néstor Costabel y María Gabriela López Iñiguez, darán a conocer la sentencia en un juicio que se inició hace poco más de dos años, aunque las irregularidades en cuestión se remontan a casi dos décadas, tras una denuncia de la Coalición Cívica y un artículo que reveló las sospechas sobre una red de empresas fantasma utilizada por Skanska para evadir impuestos o sobornar funcionarios.
Las obras en cuestión correspondían a la ampliación de los gasoductos Norte y Sur, un trabajo que respondía a la creciente demanda de energía tras la crisis de 2001 e incluía la instalación de nuevas cañerías y la incorporación de compresores de gas.
La causa se vio interrumpida en 2011 cuando la Cámara Federal desestimó los procesamientos de muchos de los investigados, aunque López y De Vido no estaban entre ellos. Sin embargo, otros acusados, como Néstor Ulloa, responsable de la administración del fideicomiso que financió las obras, sí lo estaban.
Las empresas Transportadora de Gas del Norte y Transportadora del Gas del Sur fueron las que manejaron las licitaciones, mientras que Skanska fue contratada tanto directamente como subcontratada por Odebrecht, una compañía involucrada en la megacausa de corrupción a nivel regional.
Después de que la Cámara sobreseyera a los acusados, el expediente permaneció inactivo hasta que un nuevo material judicial reactivó el caso. Un audio recuperado durante un allanamiento reveló que un alto directivo de Skanska, Javier Azcárate, admitió haber pagado sobornos para asegurar adjudicaciones de obras públicas. En la grabación, también se confirmaba el uso de facturas falsas para validar esos pagos a funcionarios de Enargas y Nación Fideicomisos.
Azcárate dijo en la grabación: “Somos prolijos y lo hacemos bien, o no laburamos”. También afirmó que ya sabían, antes de realizar la propuesta, que ganarían y que el contrato involucraba 100 millones de dólares, con un 5% destinado a sobornos, distribuidos entre Enargas y Nación Fideicomisos.
Inicialmente, este audio fue desestimado por la Cámara debido a que provenía de una investigación interna de la empresa y no de una orden judicial. Sin embargo, en 2015, la Corte Suprema permitió su validez, permitiendo que la Cámara Federal de Casación Penal lo incorporara a la causa.
Con esta nueva evidencia, el fiscal Carlos Stornelli solicitó la nulidad de los sobreseimientos, reavivando el caso. En el juicio, el fiscal Córdoba presentó acusaciones contra ocho exdirectivos de Skanska, pidiendo cuatro años y seis meses de prisión para ellos. Entre los mencionados están el gerente comercial Azcárate, Mario Piantoni, máximo responsable en la región, y otros seis directivos.
Por el contrario, para otros 17 imputados, la fiscalía solicitó la absolución. De Vido se enfrenta a la posibilidad de una nueva condena, sumándose a las cuatro que ya arrastra, de las cuales sólo una se encuentra firme. Este exministro también enfrenta un juicio por el programa de viviendas sociales dirigido por la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
En esta última causa, que investiga a López por fraude al Estado, el fiscal ha solicitado una pena de seis años de prisión, lo que implicaría un aumento significativo en su condena final, que ya incluye 13 años por otros casos.










