Durante este Mundial, Paredes fue suplente ante Argelia, ingresó durante los encuentros contra Austria y Cabo Verde, y ocupó un lugar de titular en el partido contra Jordania, donde Argentina ya había asegurado su clasificación. El técnico aprovechó esa oportunidad para resguardar a varios jugadores y dar minutos a quienes habían tenido menos participación. Ahora, tras varios días de recuperación y toma de ritmo, Paredes volverá a ser parte del once inicial en el segundo partido de eliminación directa, una decisión que el entrenador venía contemplando, pero que no pudo concretar antes debido a la lesión del jugador.
El director técnico valoró el esfuerzo de Alexis Mac Allister en el mediocampo, destacando sus “magníficas” actuaciones en los primeros partidos, pero también reconoció que el volante del Liverpool no se sintió del todo a gusto en esa posición. Esta incomodidad contribuyó a que Argentina se mostrara como un equipo lento y sin la frescura que lo caracteriza, un fenómeno natural considerando la trayectoria de Mac Allister, quien comenzó como enganche y tuvo roles variados en su carrera. Mientras Paredes se readecuaba físicamente, Scaloni optó por Mac Allister reforzando la alineación sin alterar drásticamente la estructura del equipo.
Con la inclusión de Paredes, se prevén otros ajustes en el mediocampo. Aunque Scaloni aún no ha confirmado quién dejará su lugar, lo más probable es que sea Thiago Almada. Esto transformará a Argentina en un equipo con una línea de cuatro volantes, con Paredes como eje central, acompañado por Rodrigo de Paul, Enzo Fernández y Mac Allister.
En la conferencia del lunes, el entrenador reveló: “Por lo que vi, dijo que se preparaba para ser titular, así que va a jugar”, una afirmación inusual de su parte, dado que rara vez da pistas sobre sus formaciones. Con respecto a las decisiones iniciales sobre el equipo, Scaloni aclaró: “Leandro no arrancó porque vino lesionado, no tiene otra lectura. Cuando ha dado muestras de estar bien, ha jugado casi siempre. Hizo un esfuerzo enorme para llegar y creímos que el suplente ideal era Alexis porque Enzo en su equipo está jugando en otra posición”. Además, ensalzó el aporte de Paredes: “Distribuye bien, no me voy a poner a explicar lo que es él. Estando en la cancha, el equipo gira de otra manera, se siente cómodo, encontramos un pase más vertical; para nosotros es un jugador fundamental”.
La confianza de Scaloni en Paredes ha sido constante, aunque eso no siempre se tradujo en minutos de juego. Desde el Mundial de Qatar, el volante fue convocado en 38 ocasiones: 14 como titular, 15 desde el banco y sin minutos en 9 partidos. En esta Copa, cada vez que ha ingresado, ha mejorado la organización del mediocampo, mostrando la precisión esperada por el cuerpo técnico. Sin embargo, frente a Austria, recibió una tarjeta amarilla que influyó en su participación en el partido contra Jordania, ya que una segunda amonestación le habría impedido jugar en la fase de eliminación directa.
Con Paredes como pilar en el mediocampo, Scaloni imagina un equipo más acorde a su visión inicial, que incluye a Nicolás Tagliafico en el lateral izquierdo y a Julián Álvarez en el ataque junto a Lionel Messi. Sin embargo, el ingreso de Paredes no se limita a un mero cambio de jugador, sino que simboliza un mensaje y la búsqueda de un equilibrio. Scaloni pretende que Argentina retome el control del juego mediante la posesión de la pelota, logrando así un equilibrio en el mediocampo y para llegar a las instancias finales del torneo con una estructura más reconocible, siempre manteniendo la competencia interna, pero sobre una formación consolidada que permanezca unida hasta el final.










