Datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) revelan que la posición bruta de IED de Austria alcanzó los 440 millones de dólares al cierre del año anterior. De esta cifra, el 77% corresponde a financiamiento mediante instrumentos de capital, mientras que el 23% restante se atribuye a deudas contraídas por empresas extranjeras. La mayor parte de esta deuda está relacionada con pasivos vinculados a importaciones necesarias para su operación.
En comparación con el último trimestre de 2023, la IED austriaca casi se ha duplicado, con un incremento del 96%, cifra que supera a la de otros países europeos; el único que se acercó fue Dinamarca, con un 73% de aumento.
De este modo, Austria se posiciona entre los diez países europeos con mayores inversiones en Argentina, desplazando a Irlanda de la décima posición. A pesar de esta importante subida, aún se encuentra rezagada en comparación con los líderes de la UE, como España y los Países Bajos, que concentran más de dos tercios del total de IED en el país. La clasificación a diciembre de 2025 se presenta de la siguiente manera:
En el ámbito sectorial, cerca del 80% de las inversiones austriacas en Argentina se concentran en la industria manufacturera, destacándose la industria forestal. Sin embargo, gran parte de estas inversiones se encuentran clasificadas como “confidenciales”, una categoría utilizada por el BCRA cuando menos de tres empresas participan. El comercio, por su parte, representa un 16% adicional. Un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) subrayó la importancia no solo del sector forestal, sino también del automotriz y de servicios informáticos.
Con el objetivo de profundizar sobre el incremento en inversiones entre 2023 y 2025, la embajada de Austria en Buenos Aires fue consultada. Isabel Schmiedbauer, Consejera Comercial, destacó que durante este período se llevó a cabo la mayor inversión de Austria en Argentina: la de Acon Timber en Gobernador Virasoro, Corrientes, un gran aserradero de capitales austriaco-belgas que comenzará a operar en abril de 2024 y que empleará a 320 personas.
La producción de esta planta estará destinada principalmente a la exportación, abarcando 80 países; en especial, los pellets se enviarán al mercado europeo y, en menor medida, a naciones de la región como Paraguay, Chile y Brasil.
Nicolás Crisp, presidente de ACON Timber en Argentina, comentó sobre el proceso: “Esto comenzó con una sola persona en contacto con Austria, y hoy tenemos una empresa consolidada. Ese proceso fue súper desafiante, y lo más lindo es haber conformado un equipo confiable y eficiente, con una convivencia interna excelente”.
En cuanto al comercio bilateral con Austria, la balanza presenta un déficit estructural. En 2025, las importaciones desde Austria alcanzaron aproximadamente 267 millones de dólares, la mayoría en maquinaria, equipamiento eléctrico y productos farmacéuticos. En contrapartida, las exportaciones argentinas hacia Austria apenas sumaron unos 15 millones de dólares durante el año. Federico Bernini, economista del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, mencionó que Austria ocupa el puesto 109 de 207 en cuanto a destinos de exportación de Argentina, destacando los envíos de cuero y productos farmacéuticos.
La Bolsa de Comercio de Rosario señaló que más del 70% del comercio exterior de Austria corresponde a transacciones intra-Unión Europea, y subrayó que el puerto de Rotterdam actúa como el principal hub de recepción de exportaciones argentinas a la UE, las cuales luego se distribuyen a través de diversas cadenas comerciales. Estas también terminan en Austria.
A su vez, la institución anticipó que con el acuerdo Mercosur – UE vigente, se abrirán grandes oportunidades para potenciar aún más el comercio entre Argentina y Austria.
En el ámbito futbolístico, Austria se encuentra por debajo de la selección argentina; sin embargo, en otros aspectos como la balanza comercial y los indicadores socioeconómicos, el país europeo supera claramente a su par sudamericano. En el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que considera el PBI per cápita, la esperanza de vida y la duración de la educación, Austria ocupa el puesto 22, mientras que Argentina se sitúa en el 47. A su vez, las brechas en pobreza y desempleo también son favorables al país europeo, y en el contexto inflacionario la diferencia es notable: 3,7% en Austria frente a un 33,2% en Argentina.










