Con este anuncio se termina una parálisis reguladora que se extendió por más de diez años. Durante ese tiempo, las aplicaciones de transporte operaron en un vacío legal, siendo utilizadas por millones de personas en la ciudad, aunque sin un marco normativo claro que las reconociera ni les impusiera obligaciones concretas. Por su parte, los taxistas han tenido que lidiar con un conjunto de regulaciones que ahora son consideradas obsoletas, incluyendo trámites fragmentados, tarifas múltiples y requisitos que encarecían el servicio sin aportar beneficios reales.
El nuevo modelo propone que los taxis y las aplicaciones digitales coexistan bajo reglas iguales. Para los taxis, se simplifican los trámites y se eliminan costos innecesarios. En el ámbito de las plataformas digitales, se fijará por primera vez un conjunto mínimo de requisitos: póliza de seguro específica, revisión técnica vigente y, lo más importante, será obligatoria una licencia de conducir profesional para los choferes que trabajen a través de estas plataformas.
El anuncio tuvo lugar en la sede del Gobierno porteño en Parque Patricios, con la participación de representantes del Sindicato de Taxistas y de las compañías de aplicaciones de viaje. También asistieron el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua; los legisladores Pablo Donati y Francisco Loupias; y el secretario de Transporte porteño, Guillermo Krantzer.
Macri no dudó en señalar la ineficacia del sistema anterior: “Durante muchos años, la política fingió demencia, eligió mirar para otro lado. Todos usaban las plataformas y sabían que existían, pero nadie se animaba a ordenar las cosas. Y para los taxis tampoco funcionaba. Los habían dejado atrapados en un sistema lleno de requisitos absurdos y cada vez menos competitivos”.
Asimismo, añadió: “La Ciudad que tendría que haber sido vanguardia, terminó quedándose atrás. Eso se terminó. Decidimos ordenar el sistema y poner la libertad de los usuarios por encima de las trabas burocráticas. Desde ahora, taxis y aplicaciones van a competir con reglas claras”.
Actualmente, el régimen de taxis está regido por el Título XII de la Ley 2.148 (Código de Tránsito y Transporte), un marco que el Ejecutivo porteño considera desfasado. Bajo este esquema, la renovación anual de la licencia y la verificación técnica son solo algunas de las exigencias que serán revisadas en el nuevo plan.









