Las irregularidades en el comercio exterior son el núcleo de una compleja red de negocios. En ella se intersectan el aprovechamiento de la brecha cambiaria por parte de financistas con lazos en el Banco Central. Desde ese punto, en pocos pasos, se puede llegar a la AFA y a los considerables movimientos de dinero de Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino.
Otro canal de esta red se relaciona con el negocio de las apuestas ilegales. Sin embargo, existe una dimensión aún más relevante en este entramado subterráneo: parte de las fortunas generadas a través de estas actividades habrían financiado dos campañas electorales. Una de ellas es la de Sergio Massa, quien lideró el Ministerio de Economía mientras se ponían en circulación estos flujos de capital. La otra campaña es menos evidente, pero circulan numerosas versiones que indican que, a través de Massa y su círculo cercano, parte del dinero habría llegado a los hermanos Milei.
El hilo que se ha aflojado en esta compleja trama es la declaración del excomisario de la Policía Metropolitana, Carlos Smith, quien se ha presentado como imputado colaborador, es decir, como arrepentido. Smith reveló ante Picardi que recibió 51.000 dólares del financista Elías Piccirillo a cambio de incriminar a su socio, José Francisco Hauque, y a su pareja, Marisol Aquino, con un arma y un paquete de cocaína, con el objetivo de que fueran arrestados. Hauque había estado presionando a Piccirillo para recuperar 6 millones de dólares que le había prestado. Para evitar saldar esa deuda, Piccirillo invitó a su socio y a su pareja a cenar en el hotel Hyatt de la avenida Alvear. De esa reunión, todos salieron en el auto de Hauque, donde Piccirillo había escondido la droga y el arma. Apenas habían recorrido unos metros cuando Smith los interceptó, inspeccionó el vehículo e incautó la droga y la pistola. Rápidamente se hizo evidente que todo había sido un montaje, lo que resultó en el procesamiento de Smith. En busca de una forma de mitigar su situación, decidió proporcionar información sobre un intrincado sistema delictivo.
La narración más detallada de esta complicada saga delictiva ha sido ofrecida por Francisco Olivera, quien ha seguido cada uno de los eventos desde su ocurrencia. El prolífico Smith compartió información sobre un entorno que ya era bastante conocido en el submundo de la política. Una red de financieras relacionadas con funcionarios del Ministerio de Economía tenía acceso al dólar oficial, casi siempre simulando operaciones.








