Estados Unidos ha formulado una acusación contra la República Popular China, señalándola como un socio poco confiable en el contexto del conflicto en Oriente Medio, debido a la acumulación de vastas reservas de petróleo y a la restricción de sus exportaciones. Washington sostiene que esta estrategia genera distorsiones en el mercado global e intensifica la presión sobre el suministro energético internacional.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, argumentó que las decisiones de Beijing replican un patrón observado durante la pandemia, cuando el país asiático “acumuló insumos médicos” en un escenario de elevada demanda global. Actualmente, la atención se centra en el petróleo y en la limitación de ciertos productos esenciales.
“China se ha manifestado como un socio global poco fiable; poseen una reserva estratégica de petróleo que asciende aproximadamente a 1.200-1.300 millones de barriles”, declaró Bessent ante los medios de comunicación, confirmando haber mantenido diálogos con funcionarios chinos para abordar la situación.
Acumulación de reservas petroleras y restricciones comerciales
El funcionario detalló que China no solo ha incrementado sus reservas, sino que ha continuado adquiriendo crudo en el mercado internacional mientras simultáneamente reducía sus exportaciones. Advirtió que este comportamiento ejerce efectos directos sobre el equilibrio del comercio global en un momento de alta susceptibilidad a causa del conflicto en Oriente Medio.
Bessent enfatizó que la principal repercusión de esta política no afecta a Estados Unidos, sino a las naciones asiáticas, las cuales ostentan una mayor dependencia del suministro energético y podrían enfrentar mayores adversidades ante una potencial escasez.
Implicaciones en la relación bilateral
Al ser consultado sobre si esta tensión podría incidir en la visita programada del presidente Donald Trump a Pekín a finales de mes, el secretario del Tesoro optó por la cautela en su respuesta, aunque procuró transmitir un mensaje de sosiego respecto al vínculo entre ambas potencias.
“Estimo que el mensaje subyacente de la visita es la estabilidad. Hemos experimentado una notable estabilidad en la relación desde el verano pasado; esto se irradia de la cúpula hacia la base”, aseveró. Y concluyó: “Considero que la comunicación constituye el elemento clave”.
En este marco, las declaraciones evidencian un nuevo foco de tensión en el panorama internacional, donde el conflicto en Oriente Medio no solo tiene impacto en el ámbito militar, sino también en las dinámicas económicas y comerciales a escala global.








