El cotitular de la CGT, Cristian Jerónimo, ha asegurado que los sectores gremiales están trabajando activamente para impedir la aprobación de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, cuyo tratamiento se ha programado para el 10 de febrero, tras haber obtenido dictamen en diciembre.
“El proyecto no prosperará”, afirmó el dirigente sindical, al sostener que la central obrera ha estado llevando a cabo gestiones políticas para bloquear la iniciativa. “Hemos estado trabajando para evitar su aprobación, generando conciencia con cada gobernador y senador con el que hemos dialogado”, destacó.
Dudas sobre los apoyos en el Congreso
Jerónimo puso en tela de juicio el optimismo del oficialismo respecto al respaldo parlamentario. “La situación no es tan sencilla como la plantea el Gobierno. No disponen de los números que aducen”, sostuvo, y anticipó que, con el transcurso de los días, se evidenciará la fragilidad del apoyo legislativo.
En este sentido, advirtió que “a medida que se aproxime el momento de la definición, se producirán novedades y tomarán conciencia de que no contarán con el número necesario para aprobarla”. Desde la CGT confían en que el trabajo político rendirá sus frutos.
Rechazo a la iniciativa y solicitud de diálogo
El sindicalista fue categórico al evaluar el contenido de la iniciativa: “Este proyecto, tal como se encuentra redactado, lo rechazamos de plano”, afirmó, y sostuvo que la reforma implica una merma de derechos para los trabajadores.
No obstante, dejó abierta la posibilidad de un entendimiento y exigió al Ejecutivo un cambio de actitud. “El Gobierno debe establecer un ámbito de diálogo y negociación; de lo contrario, esto no avanzará”, advirtió. Y concluyó: “Confiamos en las acciones que estamos emprendiendo y agotaremos todas las instancias a nuestro alcance”.








