Luego de que los legisladores bonaerenses que responden a Cristina Kirchner presentaran un proyecto para que las elecciones provinciales no desdoblen su fecha de las nacionales, el ministro de Gobierno de Axel Kicillof, Carlos Bianco, señaló que ese sector “avanzó sobre las atribuciones del gobernador”.
Desde el sector cristinista de Unión por la Patria no tardaron en responderle. La que recogió el guante fue la senadora provincial Teresa García, una de las firmantes del proyecto al que refirió Bianco. “Háganos el favor de no mentirles a los y las bonaerenses, es de público conocimiento la discusión que se viene teniendo desde la sanción de la boleta única en el Congreso Nacional”, expresó.
Además, remarcó que el proyecto no hace más que formalizar una posición política que sostiene Cristina Fernández de Kirchner y la amplia mayoría del espacio. “Otros diputados, cercanos a la postura del gobernador, presentaron su proyecto, también formalizando su posición, y nadie interpretó eso como una ruptura del diálogo”, agregó.
En su conferencia, Bianco leyó el artículo 144 de la Constitución bonaerense, en el que se detalla que la potestad de convocar a las elecciones en el territorio es del gobernador. Además, subrayó que es “el jefe de la administración de la provincia”.
En el cristinismo, que insiste en que las elecciones provinciales deben coincidir con las nacionales, estas declaraciones no cayeron bien. “Si hubiera leído los fundamentos del proyecto, comprendería que no es objetivo del mismo meterse en facultades del gobernador, sino tomar la iniciativa desde el Poder Legislativo para reunir los consensos necesarios entre todos los partidos políticos, con el único fin de resolver entre todos el gran problema electoral en el que nos sumergió el presidente de la Nación cambiando el sistema electoral, como dice el gobernador, de manera inconsulta y afectando gravemente el desarrollo de la elección en el distrito que representa el 40% del país”, mencionaron desde ese sector.
La discusión de fondo entre ambos sectores no empezó con este tema, sino que lleva casi dos años. El sector que responde a Cristina y Máximo Kirchner en la provincia de Buenos Aires acusa al gobernador de no ser leal a la expresidenta en la conducción del gobierno.
Por su parte, desde el entorno de Kicillof denuncian permanentemente “palos en la rueda” por parte de miembros de su propia fuerza política que no trabajan en línea con el gobernador.
Estas diferencias se intentaron resolver luego de varias conversaciones entre Kirchner y Kicillof. Sin embargo, no hay acuerdo posible mientras el reloj electoral apura al peronismo, que debe definir su estrategia para este año.