La controversia se inició hace diez días, cuando la dirigencia de Merlo asistió al estadio Monumental para celebrar el 120 aniversario del club que participa en la Primera B. En esa ocasión, el presidente Di Carlo entregó una plaqueta a Martín Brieva, líder de la Academia del Oeste, con la presencia de las comisiones directivas de ambas instituciones. La fotografía circuló tras un nuevo desencuentro entre River y la AFA, relacionado con las irregularidades que rodearon la despedida de Lionel Messi de la Selección.
Maxi Levy, presidente de Almirante Brown y ex barra de Boca reconocido por sus comentarios polémicos y su cercanía a la AFA, se refirió a este episodio en una entrevista. Defendió los formatos de los torneos y cuestionó la idea de que la Primera División cuente con 20 equipos. Además, levantó polémica con una declaración inusual cuando le preguntaron si era “secanuca” de Tapia: “Yo por ganar, por salir campeón del mundo, mañana le seco las bolas a Tapia con una toalla”.
“No cambio de bando. Creo que para los clubes que represento, lo mejor es Tapia. En el fútbol me consideraban una mala palabra. Cuando asumí como presidente de Almirante Brown, me catalogaron como barrabrava y me impusieron un derecho de admisión al día siguiente de ganar mis elecciones. El único que me apoyó fue el Chiqui. Me da igual que me llamen ‘secanuca’. Sé quién soy”, aclaró Levy en su charla.
Aunque Tapia mantuvo distancia de las críticas provenientes de River, Ley reveló su postura, a pesar de que su club actualmente compite en la Primera Nacional, peleando por uno de los dos ascensos, y que este año estuvo cerca de lograr la hazaña de ascender a la máxima categoría, cayendo en la final con Independiente Rivadavia.
“Uno debe luchar por lo que le concierne, que es su propio club. Yo defiendo a Almirante Brown, a nuestros humildes. Sería un tonto si dijera que quiero un campeonato de 20 equipos. Eso podría decirlo Di Carlo, que luego establecen promedios y competencias divididas. Eso es un desastre. Si en las primeras fechas jugabas de local y tenías los clásicos en casa, ya eras campeón. Y todos aplaudían”, argumentó.
Levy también lanzó críticas a Merlo, específicamente a su presidente Brieva: “Que se junten Estudiantes y River, que son ricos, me parece normal. Pero unirse con Merlo, que es pobre, no lo comprendo. Es una tontería, es un tonto. ¿Sabes dónde terminaría jugando Argentino de Merlo si reducen la Primera a 20 equipos? No te llega la letra. Lucha por tu club. Nosotros somos pobres, y entre los pobres debemos defendernos”.
Martín Brieva no tardó en responder a los comentarios de Levy, agradeciendo el gesto de la visita, aunque notó la “impudencia de no pedir autorización”. Enfatizó: “La reacción de Levy fue tan elegante como esclarecedora: nos llamó ‘boludos’, nos recordó que somos pobres y hasta previó que podríamos terminar jugando en una categoría para la que ‘no alcanza la letra'”.
“Tras tantos años de acompañar a Argentino de Merlo y recorrer los pasillos del histórico edificio de la calle Viamonte, creía haberlo visto todo. Pero nunca pensé que recibir una plaqueta podría ser más arriesgado que perder diez partidos consecutivos o preocuparme por el descenso o las decisiones arbitrales”, aseguró Brieva.
Finalizó señalando: “La verdadera pobreza no reside en el presupuesto de un club, sino en la mezquindad de quienes confunden un cargo temporal con el derecho a menospreciar a los demás”.
El intercambio entre Levy y Brieva concluyó con un gesto positivo, ya que el presidente de Merlo informó que se comunicó con Levy para tomar un café y resolver sus diferencias. “Aceptó amablemente, lo cual aprecio. En Merlo aún valoramos la costumbre de hablar de frente. Eso sí, Maxi, el café lo pagás vos. Ya nos explicaste que somos pobres”, remarcó.
“Pobres, tal vez. Boludos, según quién lo diga. Obsequiosos, jamás; y, por supuesto, no hablaré de toallas porque respeto mucho al dirigente del fútbol”, concluyó Brieva.










