La preocupación central dentro del espacio es evitar una fragmentación que pueda dificultar la construcción de una candidatura común. En ese contexto, los distintos sectores coinciden en que la definición del candidato presidencial debería surgir de una instancia en la que participe el electorado y no únicamente de un acuerdo entre dirigentes.
La discusión está condicionada por el tratamiento del proyecto en el Senado. Los referentes peronistas consideran que, en principio, el oficialismo no tendría los votos suficientes para avanzar con la suspensión de las primarias, aunque tampoco descartan que el escenario pueda modificarse a partir de acuerdos con sectores del radicalismo, el PRO y determinados gobernadores, entre ellos algunos peronistas del norte que mantienen vínculos con el Gobierno.
Ante ese escenario, Sergio Uñac viene planteando desde marzo una alternativa basada en una interna del partido o de un frente más amplio. Su propuesta consiste en desarrollar una elección escalonada, distribuida en diferentes fechas y regiones, para definir al candidato. Según explicó en reuniones recientes, la iniciativa comenzó a ganar espacio dentro de las conversaciones, aunque en un principio no había generado demasiado interés.
La posibilidad de recurrir a una interna convencional, sin embargo, plantea varios interrogantes. Uno de los principales está relacionado con el financiamiento y la organización del proceso, especialmente ante la eventual ausencia de respaldo estatal. También aparecen dudas sobre el nivel de participación que podría alcanzar una elección de estas características y sobre eventuales cuestionamientos a los padrones.
Desde el sector cercano a Cristina Kirchner consideran que las condiciones actuales no serían adecuadas para realizar una interna sin respaldo judicial y policial. En caso de que finalmente no haya PASO, ese espacio sostiene que será necesario encontrar un mecanismo diferente para resolver la candidatura.
Una postura similar aparece entre dirigentes vinculados con Axel Kicillof, quienes plantean que cualquier sistema de selección debería estar basado en el voto y no en una negociación cerrada entre los distintos sectores. La preocupación apunta a evitar que el candidato llegue debilitado a una eventual elección general.
En las conversaciones internas también apareció el antecedente de 2003 y el temor a una nueva fragmentación del peronismo que termine favoreciendo al oficialismo.
Desde el Frente Renovador, en tanto, se planteó como alternativa mantener las PASO pero convertirlas en una instancia optativa. El esquema permitiría conservar el mecanismo de primarias, aunque también podría enfrentar el problema de una baja participación.
El massismo también considera difícil organizar una interna tradicional en caso de que las PASO sean suspendidas. Por eso comenzó a evaluar un mecanismo de elección más amplio, con participación abierta y herramientas tecnológicas para identificar a los votantes mediante reconocimiento facial, utilizando los registros del Renaper.
Por el momento, todas estas alternativas son analizadas como mecanismos de contingencia frente a la posibilidad de que las primarias no se realicen. La definición del sistema dependerá, en primera instancia, de lo que ocurra con el proyecto en el Senado.
Si finalmente se concreta la suspensión, el siguiente paso dentro del peronismo sería la convocatoria de las instancias partidarias para comenzar a discutir y definir el mecanismo mediante el cual se elegirá al candidato presidencial.










