En su informe trimestral, el organismo internacional elevó en una décima su previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial para 2026, hasta el 2,9%. La OCDE señaló que, aunque la expansión global se desaceleró, la actividad económica logró conservar cierta resistencia.
Para Argentina, en cambio, las nuevas estimaciones contemplan una desaceleración luego del crecimiento del 4,5% registrado previamente. La proyección para este año fue recortada al 2,6%, dos décimas menos que la estimación anterior, mientras que para el próximo año se espera una expansión del 3%, lo que representa una reducción de cinco décimas respecto de la previsión previa.
El organismo también anticipa una continuidad del proceso de desinflación en el país. De acuerdo con sus estimaciones, la inflación alcanzaría el 30,8% durante este año, aun en un contexto condicionado por los costos de la energía y de los fertilizantes.
Las nuevas previsiones reflejan así un escenario internacional en el que el crecimiento global presenta señales de resistencia, mientras que para la economía argentina se espera un ritmo de expansión menor al previsto anteriormente.










