Durante la cocción, el agua extrae elementos solubles y compuestos aromáticos de la corteza de canela. A consecuencia de esto, tras varios minutos, el líquido adquiere un olor característico y un sabor más pronunciado.
El agua de canela puede ser utilizada de diversas maneras:
Es una alternativa sencilla y económica para añadir aroma y sabor, tanto en la cocina como en otros sectores del hogar.
Al finalizar la cocción, se recomienda retirar las ramitas de canela y permitir que el líquido se enfríe a temperatura ambiente antes de almacenarlo. Luego, puede ser transferido a un recipiente limpio, preferentemente de vidrio, con tapa.
Si el agua de canela se ha preparado para ser consumida como infusión o incorporada en bebidas y recetas, debe mantenerse en el refrigerador y utilizarse en pocos días. Es fundamental revisar que conserve su aspecto y aroma característicos antes de consumirla. Si presenta algún olor raro, alteraciones en el color o signos de fermentación, es preferible descartarla.
Por otro lado, si se ha preparado únicamente para aromatizar espacios, puede usarse mientras mantenga su aroma distintivo. Sin embargo, es aconsejable no dejarla durante varios días a temperatura ambiente, ya que el líquido podría verse afectado.










