“Las situaciones más claras las tuvimos nosotros. Es un clásico y se juega de esta manera: los pequeños detalles hacen la diferencia. Cometemos un error en la primera jugada, no sé si es penal o no, y tuvimos que remontar. Tuvimos la tranquilidad gran parte del partido, hubo lesiones, entraron los chicos y eso me reconforta porque están a la altura”, manifestó el director técnico del Xeneize.
Además, añadió: “Tengo una sensación agridulce, merecíamos un poquito más. Es un clásico, volvimos a remontar un resultado y eso nos genera tranquilidad. Hay rebeldía. Entramos un gol abajo y eso tenemos que ver de cambiarlo. Estando arriba ganamos los partidos, esperamos empezar a ganar los partidos de entrada”.
Arruabarrena expresó que “es normal” que empiecen a manifestarse las lesiones debido a la intensidad de los partidos. En este contexto, elogió a jóvenes como Facundo “Jagger” Herrera y Camilo Rey Domenech. “Respondieron bien, yo no regalo nada. Ellos se lo ganan en los entrenamientos”, enfatizó.
El entrenador también valoró la fortaleza mental de su plantel: “El cansancio aparece, pero ahí aparece la cabeza y estamos fuertes de la cabeza”.
Luego de resolver los inconvenientes con el césped, Boca volverá a ser local en la Bombonera en su próximo partido. Según Arruabarrena, este es un aspecto fundamental: “Esperamos poder conseguir los tres puntos, que en esta Liga es muy difícil. Nos falta ganar: para que el empate de hoy sea bueno, hay que ganarle a Lanús, que es complicado y tiene un DT con experiencia que lleva muchos años allí”.
Racing había tomado la delantera de la mano de un penal ejecutado por Marcos Rojo desde el inicio, pero Miguel Merentiel logró igualar el marcador con una buena definición al cierre del primer tiempo.
El plantel tendrá día libre el lunes y reanudará los entrenamientos el martes.










