La subasta comenzará el 15 de septiembre a través de la casa de subastas Joopiter. Este icónico artículo ha sido validado por el autenticador MeiGray mediante un cotejo fotográfico, un factor crucial que respalda su valor en un mercado donde la verificación es clave, según se informa. Si la puja alcanza la cifra esperada, la camiseta número 23 de Jordan podría romper el récord actual de USD 10,1 millones, que fue alcanzado en 2022 por la camiseta que el jugador utilizó en el primer partido de esas Finales de 1998.
Esa prenda había sido el objeto de colección deportivo más caro hasta que, en 2024, se vendió la camiseta del “called shot” de Babe Ruth de la Serie Mundial de 1932 por USD 24,12 millones. La subasta de Jordan se realiza en un contexto de notable crecimiento del mercado, impulsado por inversionistas con alto poder adquisitivo que están invirtiendo cada vez más en coleccionables deportivos.
La musculosa que saldrá a la venta tiene una relevancia especial en la historia del deporte. En el tercer partido de aquellas Finales, la serie estaba empatada 1-1 después de dos encuentros en la casa del Utah Jazz, equipo liderado por John Stockton y Karl Malone. Al regresar a Chicago, los Bulls aseguraron una victoria por una diferencia histórica de 96-54 y tomaron la delantera en la serie (2-1). Jordan finalizó ese partido con 24 puntos, liderando el marcador y registrando un 50% de efectividad en tiros de campo. Posteriormente, Chicago ganó el cuarto y el sexto encuentro, consagrándose campeones y logrando su segundo tricampeonato en ocho años.
Caitlin Donovan, directora global de ventas de Joopiter, comentó que “The Last Dance” constituye “uno de los capítulos definitorios de la historia de todo el deporte, no solo del básquet”. Agregó que este tramo “marcó más que el final de su carrera con los Bulls”, al ser “la culminación de una de las mayores dinastías” que se han formado.
Barry Meisel, fundador de MeiGray, indicó que la camiseta reúne “todos los componentes clave” que han convertido al negocio de recuerdos deportivos en una clase de activo. “Tienes al mejor jugador de todos los tiempos, tienes ‘The Last Dance’ y su campeonato final. Dentro del mundo de los coleccionistas de la NBA, se reúnen todos los elementos para considerarla una reliquia de las más grandes de todos los tiempos”, afirmó.
La escasez de camisetas usadas por Jordan en comparación con el volumen disponible de prendas de jugadores contemporáneos genera un notable interés. La razón radica en que los atletas actuales suelen utilizar la misma camiseta en menos partidos y, a menudo, cambian de camiseta varias veces durante un mismo encuentro, prácticas que están ligadas a la coleccionabilidad y a la generación de ingresos para equipos y ligas.
Meisel explicó que Jordan sigue siendo “una reliquia muy, muy, muy rara” en comparación con figuras actuales como LeBron James o Stephen Curry. “Era una época distinta. No existían programas de camisetas usadas en partidos, y los equipos no proporcionaban una nueva camiseta a un jugador en cada juego o cada par de partidos”, manifestó.
Las estadísticas respaldan esta percepción: Jordan es el deportista más buscado mensualmente en la plataforma de comercio electrónico, y según datos de GemRate, que monitorea ventas y calificaciones de tarjetas, solo en julio se gastaron casi USD 19,4 millones en sus tarjetas, el mayor desembolso mensual por un atleta en lo que va del año.
Para Joopiter, esta subasta tiene también un peso estratégico. Fundada en 2022 por el músico Pharrell Williams, la casa ya ha vendido otras piezas relacionadas con Jordan, incluyendo una tarjeta de novato firmada por USD 2,5 millones y pares de zapatillas Air Jordan utilizados en partidos.
La subasta se complementará con dos exhibiciones en septiembre. La camiseta estará en la galería Free Parking de Nueva York del 15 al 20 de septiembre y en Canon Collectibles de Los Ángeles del 21 al 26. Donovan expresó que, para un objeto de tal relevancia, “la emoción es clave” y que Joopiter busca atraer a los compradores “a un gran nivel, a un precio que rompa récords”, al mismo tiempo que considera fundamental acercar la historia del deporte a los aficionados que aman a Jordan, a los Bulls y a “The Last Dance”, y que recuerdan dónde se encontraban durante esos momentos decisivos.










