Además de la sanción económica, la FA determinó que el club londinense enfrenta una prohibición de inscribir jugadores durante dos mercados de pases. Sin embargo, esta medida queda en suspenso hasta el 30 de junio de 2027, permitiéndole así al club continuar incorporando futbolistas con normalidad, siempre que no incurra en nuevas infracciones durante ese tiempo. En caso de reincidencia, la sanción se ejecutará y no podrá registrar jugadores en dos ventanas de transferencias.
Las irregularidades fueron asociadas a pagos a agentes, el uso de intermediarios y la intervención de terceros en transacciones de jugadores, prácticas que contravienen la normativa de la FA. La investigación fue iniciada tras la denuncia voluntaria del actual grupo propietario, liderado por Todd Boehly y Clearlake Capital, que reportó las anomalías detectadas después de la adquisición del club en 2022 y facilitó miles de documentos a las autoridades.
La resolución también puso fin a un recurso presentado por Chelsea. En una primera instancia, una Comisión Reguladora independiente había impuesto una deducción de seis puntos, medida que también fue suspendida, pero el club apeló y logró que se reemplazara por la actual prohibición condicional para inscribir jugadores. Por otro lado, la multa económica se mantiene firme y no es susceptible de apelación.
Así, Chelsea logra evitar una sanción deportiva inmediata y continuará operando en el mercado de pases. Sin embargo, el club permanecerá bajo la supervisión de la FA hasta junio de 2027, ya que cualquier nueva infracción podría resultar en la activación automática de la prohibición para incorporar futbolistas durante dos períodos de transferencias.









