El acuerdo incluye la provisión de servicios especializados para las instalaciones de Cernavoda, que cuentan con tecnología CANDU, la misma utilizada en la Central Nuclear Embalse, ubicada en Córdoba. Esta experiencia ubica a Argentina como un proveedor con capacidades técnicas comprobadas para llevar a cabo este tipo de proyectos.
La firma de este memorándum se basa en la experiencia adquirida durante la extensión de vida de Embalse, uno de los pocos proyectos realizados en el mundo con recursos propios. Este trabajo permitió iniciar un nuevo ciclo operativo de 30 años para la central y fortaleció las capacidades de ingeniería, planificación y ejecución, las cuales se aplican actualmente en las labores en Atucha I.
Este entendimiento se suma a otros antecedentes en la inserción internacional de Nucleoeléctrica, que incluyen la venta de componentes diseñados para reactores CANDU en colaboración con Candu Energy Inc., la asistencia técnica a la central nuclear de Qinshan en China para retubado de reactores, y la capacitación de profesionales del sector nuclear de Corea del Sur, basada en la experiencia argentina en Embalse.
Desde la empresa destacaron que el acuerdo con Rumania representa un nuevo paso en la creación de una unidad de negocios enfocada en la exportación de servicios nucleares, ingeniería y soluciones tecnológicas desarrolladas en el país.
Esta iniciativa se desarrolla en un contexto internacional marcado por una creciente demanda de energía y un renovado interés en la generación nuclear como fuente de electricidad estable y de bajas emisiones, circunstancia en la que Nucleoeléctrica tiene como objetivo aumentar su participación en el mercado global de servicios especializados.
Con el bagaje acumulado en la operación de Atucha I, Atucha II y Embalse, así como en proyectos de alta complejidad reconocidos a nivel internacional, la empresa busca consolidar a Argentina como un proveedor de conocimiento y servicios para la industria nuclear a nivel mundial.










