Juan Ignacio Vilchez, subsecretario de Defensa Civil, declaró que los incendios “están en la fase de contención y circunscripción”. No obstante, se mantiene un monitoreo constante en algunos puntos con combustión subterránea que se consideran de bajo riesgo de expansión. Las llamas devastaron más de 220 hectáreas de bosques nativos en la zona de Finca El Monte y en sectores de dunas protegidas. La intensificación del fuego, favorecida por ráfagas de viento zonda que superaron los 70 kilómetros por hora, llevó a la activación de operativos de emergencia.
Como consecuencia de esta situación, el Concejo Deliberante de Cafayate declaró el Estado de Emergencia Ambiental por Incendios Forestales a inicios de junio, con una duración inicial de 18 meses. Durante este periodo, los equipos de la Dirección General de Seguridad Vial realizaron controles y asistencias en la ruta nacional 68, donde el humo y el polvo obligaron a implementar cortes preventivos del tránsito.
El operativo de control abarcó la participación de la Brigada Nacional Centro, los Bomberos Voluntarios de Cafayate, la Policía de Salta y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, con aeronaves hidrantes destinadas a asistir en las labores de control y extinción. Además, se ha iniciado un proceso judicial a raíz de una denuncia presentada por la intendenta de Cafayate, Rita Guevara, con el objetivo de determinar si el incendio fue de origen natural, por negligencia o intencional.
La fiscal Sandra Rojas afirmó que la fiscalía y el Ministerio Público Fiscal de Salta están comprometidos desde el inicio en la investigación para identificar a los responsables de este hecho tan lamentable. La investigación judicial por los incendios permanece abierta y se busca dar con los culpables.
Las autoridades locales y provinciales han solicitado al Gobierno de Salta fondos extraordinarios y asistencia técnica para abordar la emergencia y avanzar en la remediación ambiental. Gaspar Solá Usandivaras, ministro de Seguridad y Justicia de Salta, señaló el severo daño ambiental: “Estos bosques son protectores del avance de los médanos, reguladores de temperatura y lluvia; son parte de un ecosistema muy frágil que tenemos aquí”.
Aunque no hubo afectaciones a viviendas ni pérdidas de animales, varios brigadistas sufrieron heridas por quemaduras e inhalación de humo. Gabriel Domingo, jefe de Bomberos Voluntarios, precisó: “Fueron quemaduras leves, pero quemaduras al fin, además de una gran inhalación de humo”.
Domingo también alertó sobre la alta temperatura del incendio, que genera esterilidad del suelo y una capa de ceniza que impide el retorno de nutrientes. “Para reforestar necesitaríamos planificar un sistema de riego, porque el recurso más escaso que tiene Cafayate es el agua”, comentó el jefe de bomberos.
El operativo contó con la colaboración del sector privado, con empresas como Aguas del Norte y la comunidad local que proporcionaron bombas y cisternas. El monitoreo de puntos con combustión subterránea, considerados de bajo riesgo de propagación, continuará, y se mantendrá disponible una aeronave hidrante en la zona hasta fin de mes para posibles emergencias.
La extinción completa y el control total del fuego dependerán de las condiciones meteorológicas en las próximas semanas. El repliegue de la Brigada Forestal de Salta y el regreso de los brigadistas nacionales se llevará a cabo de forma gradual. Esta emergencia resalta la vulnerabilidad ambiental de la región y la necesidad de fortalecer la prevención y respuesta ante futuros incendios.










