Este sistema, según ha trascendido, es una herramienta innovadora que permite procesar miles de datos en tiempo real durante los encuentros, brindando información crucial para la toma de decisiones tácticas y estratégicas. La plataforma recoge variables como el posicionamiento de los jugadores, la intensidad física, los patrones de juego, la presión, la recuperación de balón y los movimientos colectivos, generando reportes instantáneos que el cuerpo técnico puede utilizar incluso mientras se desarrolla el partido.
La herramienta combina conceptos de big data, aprendizaje automático y análisis predictivo, lo que posibilita la detección de tendencias del rival, la anticipación de situaciones de juego y la adaptación de esquemas en cuestión de minutos, algo que hasta hace poco era inimaginable en el mundo del fútbol.
Desde su llegada al seleccionado estadounidense, Pochettino ha apostado decididamente por este tipo de innovaciones, convencido de que la tecnología puede ser un factor diferenciador en el rendimiento de elite. Un dato relevante es que la empresa responsable de esta revolución tecnológica es completamente argentina, lo que pone de relieve el desarrollo local y el talento formado en el país, consolidando a la industria nacional como referente en la intersección entre deporte y tecnología.
Cabe destacar que este sistema ya había sido probado en clubes europeos, pero su aplicación a nivel de selección nacional constituye un avance significativo en su alcance. En Estados Unidos, se ha resaltado que el uso de esta plataforma ha permitido mejorar la lectura de los partidos, optimizar las cargas físicas y elevar el rendimiento colectivo, especialmente en competiciones internacionales donde los pequeños detalles son cruciales.
Además, el cuerpo técnico recibe informes personalizados para cada jugador, lo que facilita un seguimiento individualizado y la programación de entrenamientos específicos. La visión de Pochettino no solo está orientada al presente, sino que también se proyecta hacia el futuro del fútbol estadounidense, que aspira a consolidarse como una potencia en el escenario internacional de cara al Mundial 2026, evento en el que tendrá la condición de anfitrión.










