Diego Coatz, ex director Ejecutivo de la UIA y especialista en el área, afirmó que este sector ha sido el más golpeado, superando a comercio y transporte.
Entre sus principales reflexiones, destacó:
-¿Qué se prevé para los próximos meses?
-El panorama no es positivo. Solo un 3,3% de las empresas estima aumentar su plantilla en los próximos tres meses, cifra que representa el valor más bajo registrado. En contraste, un 17,7% anticipa reducir su personal. Estos datos reflejan la situación laboral del sector: en el último año se perdieron 45.000 empleos formales directos y un total de 79.200 en la industria, además de la clausura de 1.800 PyMEs industriales. Esto se traduce en la pérdida de 6 empleos industriales cada hora.
-¿Cómo está la informalidad en este contexto?
-El sector informal continúa ganando terreno sobre el formal, influenciado por la elevada presión fiscal, márgenes en descenso y el aumento del contrabando. La falta de empleo registrado se ha convertido en una alternativa para generar ingresos frente a la pérdida de trabajos formales. Además, la tasa de subocupación alcanzó un 11,2%, su cifra más alta desde principios de 2021.
-¿Qué proyecciones hay sobre este proceso?
Lo que se está observando es una transición regresiva, donde los empleos se trasladan a sectores informales, aplicaciones o trabajos de menor calidad. Con la tendencia actual, el sector no registrado podría ascender al 50% del empleo privado total. Muchos buscan trabajar más horas para no perder ingresos, pero no logran conseguirlo. Es imprescindible que la industria, el comercio y la construcción recuperen dinamismo, así como contar con una agenda para PyMEs más fortalecida.










