El año próximo será electoral, lo que incrementará la volatilidad. Esta incertidumbre podría derivar en una mayor presión cambiaria conforme se acerquen las elecciones, una tendencia observada en cada año impar. Además, esta volatilidad podría impactar en el mercado de bonos, afectando las cotizaciones. Mantener la baja del riesgo país, actualmente por debajo de los 450 puntos básicos, se presenta como un desafío durante el contexto preelectoral.
El 9 de julio próximo, se vencerán USD 4.300 millones en pagos de Bonares, constituyendo el segundo vencimiento de esta suma en 2026. Para enfrentar estas obligaciones de capital e intereses, el Tesoro ha estado emitiendo bonos de corto plazo (Bonar 2027 y 2028) en el mercado local.
El año siguiente, se producirá un vencimiento similar de Bonares, alrededor de USD 8.500 millones. A esto se suman nuevos vencimientos de Bopreales que superan los 1.000 millones de dólares.
Sin embargo, la mayor carga para 2027 corresponde al FMI, con un monto a cancelar de USD 7.700 millones en concepto de capital e intereses. Este hecho marca el inicio de un prolongado proceso para saldar los préstamos por USD 44.000 millones que el organismo otorgó durante el rescate del gobierno de Mauricio Macri en 2018. Posteriormente, se produjeron nuevos desembolsos para la gestión de Javier Milei, por un total de 15.000 millones de dólares.
El reciente acuerdo suscrito incluye desembolsos significativos al principio, pero la obligación del Gobierno de comenzar a reembolsar paulatinamente el capital, además del pago de intereses, se hará efectiva posteriormente.
Desde Puente señalaron que se están dando pasos para una posible colocación en los mercados internacionales, lo cual sería crucial para refinanciar parte de la deuda que vence en el próximo año.
“La consolidación de la segunda mejora de la nota de Argentina a B- impulsó una compresión de riesgo país de más de 60 puntos básicos, dejando el diferencial frente a mercados emergentes en mínimos de la década (apenas 250 puntos básicos). Esto, sumado al renovado flujo institucional y el anuncio del día de hoy, reabre la ventana estratégica para que el Tesoro evalúe un regreso a los mercados internacionales de crédito mediante una emisión de bonos soberanos en el tercer trimestre del año”, destacaron.
La opción de refinanciar vencimientos de deuda mediante acceso a los mercados internacionales facilitaría una mejor defensa de los dólares acumulados por el Central. En lugar de utilizar divisas propias para saldar deudas, se abre la posibilidad de refinanciar esos compromisos con nuevas emisiones.
Desde Puente apuntaron que las nuevas garantías del Banco Mundial permitirán levantar nuevos fondos de deuda por aproximadamente 4.000 millones de dólares. Este respaldo constituye un apoyo adicional del gobierno estadounidense hacia la administración argentina, dado el rol preponderante que ejerce Estados Unidos en el organismo.
Las líneas comerciales obtenidas dentro de este esquema estructurado contemplarán un plazo de vencimiento de seis años y un período de gracia de tres años, con tasas inferiores a las del mercado.
“Con la confirmación del paquete de garantías aprobado por el Banco Mundial, el equipo económico puede considerar cerrado el programa financiero de este año, asegurando un puente de liquidez clave que facilita el cumplimiento de los compromisos financieros, incluyendo el pago de bonos soberanos programados para principios de 2027”, añadieron desde Puente.










