La decisión judicial corresponde a la solicitud de la fiscal María Florencia Salas, quien, en su alegato final, argumentó que las pruebas presentadas en la instrucción y el debate oral, llevados a cabo dos semanas atrás, demostraron la responsabilidad penal del acusado en el delito de abuso sexual con acceso carnal. El tribunal coincidió con esta valoración y dictó una pena acorde a lo solicitado por la fiscal.
La condena se origina a raíz de una denuncia formal realizada por la víctima, quien, al alcanzar la mayoría de edad, expuso ante las autoridades las atrocidades sufridas durante su infancia y adolescencia. Las investigaciones indican que los abusos comenzaron cuando la niña tenía apenas 5 años y se prolongaron sistemáticamente hasta su adolescencia, cuando cumplió 16 años.
Según informa un portal local, el proceso judicial desvela un contexto de extrema vulnerabilidad en la vida de la joven. Tras el abandono de su madre, afectada por problemas de adicciones cuando la niña tenía entre 2 y 3 años, la justicia otorgó la tenencia legal al padre, convirtiéndolo en el único responsable de su crianza.
La investigación reveló que el acusado se aprovechó de su posición de guardador y el desequilibrio de poder para ejecutar los abusos. Estos ocurrieron en diversos hogares donde residía la familia y en un bar propiedad del imputado, el cual ofrecía un entorno privado para llevar a cabo sus fechorías.
La víctima no solo fue objeto de abusos sexuales, sino que también se sometió a un régimen de servidumbre doméstica. Según los testimonios recabados, el hombre la obligaba a realizar tareas de limpieza y cuidado personal, tratándola “como una sirvienta” en su propia casa, como se expuso durante el juicio.
El tribunal escuchó tanto la declaración de la víctima como de peritos psicólogos y testigos presentados por la defensa y la querella. La fiscal enfatizó que las pruebas reunidas confirmaban la autoría y la continuidad de los abusos, acreditando así el cargo de abuso sexual con acceso carnal en el expediente.
La defensa, por su parte, presentó testigos que cuestionaron la credibilidad de los relatos, pero el tribunal desestimó estos argumentos, considerando la solidez y multiplicidad de las pruebas aportadas por la fiscalía.









