Profundizan la investigación sobre Manuel Adorni: La Justicia pone la lupa en las comunicaciones de su entorno
La investigación judicial que tiene como foco al vocero presidencial Manuel Adorni escaló un nuevo nivel, con el juez federal Ariel Lijo ordenando medidas que apuntan directamente al círculo íntimo del funcionario. En un movimiento significativo, Lijo dispuso el análisis de las comunicaciones de Marcelo Grandio, periodista y productor sindicado como uno de los colaboradores y amigos más cercanos a Adorni.
Las comunicaciones en la mira: Adorni, Grandio e In House
La orden judicial busca desentrañar el tenor y la frecuencia de los contactos que Grandio mantuvo, por un lado, con el propio Manuel Adorni, y por el otro, con Horacio Silva, titular de la productora In House. Esta empresa se encuentra en el centro de la escena judicial debido a una serie de contratos que suscribió con la TV Pública y Radio Nacional –ambas bajo la órbita de Radio y Televisión Argentina (RTA)– durante la actual administración.
La Justicia busca determinar si estos acuerdos encubrieron posibles dádivas o configuraron negociaciones incompatibles con la función pública, una hipótesis que se fortalece con la revisión de los vínculos entre la Jefatura de Gabinete y la productora. La Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJUDECO) es la encargada de llevar a cabo el minucioso análisis de llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos y otras formas de comunicación relevantes para el expediente.
El detonante del viaje a Punta del Este
Un episodio clave que impulsó la causa y llamó poderosamente la atención de los investigadores fue el viaje que Adorni y Grandio realizaron juntos a Punta del Este, Uruguay, en un avión privado durante el último feriado de Carnaval. La opacidad sobre la financiación de este vuelo abrió serios interrogantes sobre la naturaleza de la relación entre ambos y los posibles beneficios indebidos que podrían haber existido. Este evento sirvió como catalizador para profundizar las pesquisas sobre los negocios y las interacciones del entorno del vocero.
Nuevas revelaciones y testimonios clave
En paralelo a la revisión de comunicaciones, el fiscal Gerardo Pollicita ha continuado acumulando declaraciones que aportan al expediente. Recientemente, prestó testimonio Leandro Miano, un empresario inmobiliario que participó en la operación de compra del departamento que Adorni adquirió en el barrio porteño de Caballito.
A su vez, días atrás, se sumó la declaración de Matías Tabar, el contratista responsable de las remodelaciones en la residencia que Adorni posee en el country Indio Cuá, ubicado en Exaltación de la Cruz. El testimonio de Tabar generó particular revuelo, ya que afirmó ante la Justicia que las obras alcanzaron un costo de aproximadamente 245 mil dólares, y que este monto fue abonado en efectivo y sin la emisión de factura alguna.
Un expediente en crecimiento
El expediente judicial sigue engrosándose con una vasta documentación que incluye nuevos contratos estatales, registros de vuelos, documentación bancaria y las ya mencionadas declaraciones testimoniales.
Aunque, hasta el momento, no se han formalizado imputaciones directas contra Manuel Adorni ni su círculo más cercano, las medidas ordenadas por la Justicia, incluyendo la intervención de comunicaciones y la recolección de testimonios sobre movimientos patrimoniales y contrataciones, señalan una clara intención de profundizar la investigación. El objetivo central es esclarecer si existieron beneficios indebidos, enriquecimiento ilícito o irregularidades en las operaciones y vínculos del entorno del funcionario.








