El equipo económico ha preparado un decreto que establece una reducción gradual de las retenciones a la exportación de autos, medida que ya se ha informado a las terminales agrupadas en la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). Sin embargo, aunque la resolución está tomada, su formalización está sujeta a un factor clave: el resultado de la recaudación tributaria correspondiente a marzo, según han confirmado fuentes oficiales y del sector.
Aún no se ha revelado el monto que se estima, pero se ha observado que los ingresos han ido en disminución en términos reales durante los últimos siete meses. La reducción de impuestos, como el impuesto PAIS, las retenciones y los aranceles a la importación -sumado a la eliminación del impuesto a los autos de lujo en abril- ha coincidido con una caída en la actividad económica, lo que repercute negativamente en la recaudación.
En febrero, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) reportó que las tres principales fuentes tributarias -DGI, Aduana y Anses- recaudaron en conjunto $16,23 billones, lo que representa un aumento nominal del 20,1% con respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, al mismo tiempo, los precios se incrementaron en un 32,4% durante el mismo período, lo que indica una caída en términos reales. Si esta tendencia se mantiene en marzo, el Gobierno podría retrasar el decreto que mantiene a la industria automotriz en un estado de incertidumbre.
De acuerdo con información proporcionada por fuentes del sector, que fueron notificadas por el Ministerio de Economía, el esquema diseñado incluye una disminución progresiva de los derechos de exportación, actualmente establecidos en 4,5%, con el objetivo de llegar al 0% para finales de 2026. Esta medida forma parte de una estrategia más amplia orientada a mejorar la competitividad de la industria automotriz, en un contexto donde las exportaciones siguen teniendo un desempeño débil.
En la actualidad, los vehículos exportados desde Argentina están sujetos a un derecho de exportación del 4,5% y reciben un reintegro del 7%. En cuanto a las autopartes, como las cajas de transmisión, no se aplican retenciones y el reintegro alcanza el 5,5%. Este sistema sigue vigente y se ha convertido en un tema de diálogo constante entre el sector privado y el Gobierno. En caso de que se eliminen gradualmente los derechos, los reintegros se mantendrán, ya que están relacionados con todos los impuestos asociados a la cadena de valor, con el objetivo de exportar menos carga impositiva.
Desde las terminales automotrices se sostiene que la presión fiscal sigue siendo un factor clave que afecta la competitividad frente a otros países de la región. En este contexto, la disminución de las retenciones se presenta como una herramienta directa para mejorar la situación.








