La caricatura que se hizo viral ilustra el sol como símbolo de competencia perfecta y libre comercio, mientras que una fábrica de velas etiquetada como ‘Kirchnerismo’ representa el modelo de Sustitución de Importaciones. En la imagen, se puede observar a Cristina Kirchner y a un Alberto Fernández caricaturizado, cerrando cortinas en referencia a las medidas como aranceles, cuotas y restricciones que buscan ‘bloquear la competencia’ y proteger a industrias consideradas poco competitivas. Al fondo, se destaca la imagen del Congreso de la Nación, subrayando la vinculación entre las decisiones legislativas y el rumbo económico del país.
Milei acompañó la imagen con la palabra ‘Bastiat’ y su habitual VLLC.
La publicación del presidente no es casual; se basa en un argumento presentado por Frédéric Bastiat en 1845, específicamente en el capítulo VII de Sofismas Económicos, titulado ‘Petición de los fabricantes de velas’. En esa obra, el economista francés, utilizando la ironía, cuestionó el proteccionismo de su tiempo al sugerir que el Estado debiera cerrar todas las ventanas para que los fabricantes de velas pudieran prosperar, protegiéndolos de la competencia de la luz solar. Bastiat afirma: ‘Estamos sufriendo la ruinosa competencia de un rival extranjero que inunda nuestro mercado a un precio fabulosamente reducido’ y ‘Pedimos que dicten una ley que ordene el cierre de todas las ventanas… por las que la luz del sol tiene la costumbre de penetrar’. Para Milei, esta referencia sirve como un cuestionamiento de lo que él considera un ‘sofisma’ que únicamente beneficia a un grupo reducido a expensas de los consumidores, quienes tienen que pagar precios más altos por productos que podrían obtener a menor costo o incluso de forma gratuita.
El contexto en el que Milei divulgó esta caricatura indica un aumento de la tensión entre el Gobierno y los representantes de la industria nacional. En un discurso durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso a principios de marzo, el presidente afirmó que ‘no habrá piedad’ para aquellos sectores que no se muestren capaces de competir en el mercado. Diez días más tarde, en el evento ‘Argentina Week’, lanzó duras críticas a destacados miembros de la comunidad empresarial, como Paolo Rocca, a quien llamó ‘Don Chatarrín’, y a Javier Madanes Quintanilla, conocido como ‘Don Gomita Alumínica’, vinculándolos a prácticas de proteccionismo y a la intermediación del Estado.
La Unión Industrial Argentina (UIA) respondió rápidamente. El 11 de marzo, la entidad fabril emitió un comunicado en el que califica las declaraciones del presidente como ‘agravios injustos e infundados’. La tensión entre ambas partes sigue en aumento.








