El acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos, suscrito entre la República Argentina y los Estados Unidos de América (EE.UU.), ha generado un marcado disenso por parte de la provincia de Buenos Aires. El Ministro de Gobierno bonaerense, Lic. Carlos Bianco, figura principal del gabinete del Gobernador Axel Kicillof, calificó el entendimiento como un acto de “sumisión y entrega” y responsabilizó a la administración del Dr. Javier Milei de delegar soberanía regulatoria a cambio de beneficios considerados exiguos y sujetos a la gestión de la Casa Blanca.
El funcionario provincial difundió su postura mediante una extensa publicación en la plataforma social X, donde examinó detalladamente el contenido del acuerdo y cuestionó sus potenciales efectos sobre el sector industrial, la política comercial, la normativa sanitaria y la economía digital. Sus aseveraciones han desencadenado una nueva controversia política en torno al alcance efectivo del convenio bilateral.
“Absoluta sumisión y entrega”, manifestó el Gobierno bonaerense
En su comunicado, el Ministro Bianco fue enfático al declarar textualmente: “El gobierno de Javier Milei suscribió con EE.UU. un acuerdo que consolida la apertura irrestricta del mercado argentino y la cesión de soberanía regulatoria a cambio de concesiones mínimas administradas por Washington. Un acuerdo de absoluta sumisión y entrega”.
Según el titular de la cartera de Gobierno bonaerense, la comunicación oficial estadounidense ya celebra un amplio acceso al mercado argentino, y aseveró que el articulado impone significativas asimetrías. En este contexto, subrayó: “La Argentina debe observar más de cien obligaciones explícitas, mientras que EE.UU. asume aproximadamente diez, concentradas en listados controlados unilateralmente”.
El Ministro Bianco alertó, asimismo, que el entendimiento engloba “sectores íntegros con producción y empleo local: productos farmacéuticos, dispositivos médicos, industria química, maquinaria, tecnología, vehículos y autopartes, carnes, aves y productos lácteos”, y aseguró que “el núcleo del entramado productivo queda expuesto” ante la liberalización comercial.
También objetó aspectos regulatorios de índole sensible y precisó de forma textual: “De facto, la Anmat queda subordinada a la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) estadounidense”, al indicar que se aceptarán certificaciones y autorizaciones del organismo norteamericano sin la necesidad de inspección local. En lo concerniente a la política industrial, agregó que “se suprimen instrumentos esenciales para el desarrollo industrial” y que la República Argentina vería limitada su capacidad de regulación sobre las grandes corporaciones tecnológicas.
Postura Oficial del Gobierno Nacional respecto al acuerdo con EE.UU.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina se defendió el convenio, destacando que constituye un avance estratégico en la relación bilateral. El comunicado oficial informó que Argentina y EE.UU. “suscribieron el Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos”, el cual establece un nuevo marco para la profundización del vínculo económico y posiciona al país como socio preferencial en el ámbito regional.
El documento resalta que los EE.UU. procederán a la eliminación de aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos, lo cual podría representar una recuperación de más de US$ 1.000 millones en concepto de exportaciones, mejorar la inserción en las cadenas de suministro y facilitar el acceso a nuevos mercados para bienes de origen nacional. Además, subraya que “concederá una ampliación sin precedentes a 100.000 toneladas para el acceso preferencial de la carne bovina” al mercado estadounidense, lo que se traduciría en un incremento de las exportaciones cárnicas durante el año 2026.
Finalmente, el comunicado indica que instituciones financieras de los EE.UU., como el EXIM Bank y la DFC, colaborarán en el apoyo a inversiones en sectores considerados críticos, mientras que Argentina implementará la reducción o eliminación de aranceles para un conjunto de partidas vinculadas a maquinaria, transporte, dispositivos médicos y productos químicos.








