La ministra de Energía chilena, Ximena Rincón, confirmó esta iniciativa en una entrevista, tras un encuentro con el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, y el viceministro de Economía, José Luis Daza. El viernes, estaba programado un encuentro con el ministro de Economía, Luis Caputo, y Daza.
“Creo que tenemos que trabajar para lograr sacar adelante, a partir de las necesidades de las empresas a ambos lados de la cordillera, un acuerdo de integración energética que nos permita potenciar nuestras características”, declaró la funcionaria.
Rincón explicó que Chile busca consolidarse como una salida hacia el Pacífico para el gas argentino, al tiempo que intenta aprovechar el potencial de complementariedad entre el desarrollo hidrocarburífero de Vaca Muerta y la creciente expansión de las energías renovables en el norte chileno. “La Argentina tiene mucho potencial en materia de gas natural e hidrocarburos. Y nosotros somos una puerta de salida por el Pacífico. Es una oportunidad para la Argentina”, indicó.
La colaboración no se limitaría únicamente al gas. Chile también aboga por una mayor interconexión eléctrica que permita abastecer con excedentes de energía renovable los proyectos mineros del norte argentino, en particular aquellos relacionados con el litio y el cobre, sectores que en los próximos años demandarán grandes volúmenes de energía.
“Tenemos una alta generación de renovables. Está aumentando el almacenamiento con baterías. Tenemos que invertir más en transmisión y abrir la puerta de transmisión hacia la Argentina”, detalló Rincón.
El plan en discusión contempla el desarrollo de infraestructura de transmisión e interconexión eléctrica con el objetivo de aprovechar la sobreoferta de energía solar del norte chileno y enviarla a proyectos mineros argentinos ubicados cerca de la cordillera.
En regiones como Antofagasta y Atacama, Chile presenta una de las mayores capacidades solares de América Latina. Durante varias horas del día, la elevada generación renovable genera excedentes que pueden hacer caer el precio de la electricidad e incluso llevarlo momentáneamente a cero debido a la saturación de la red. Este fenómeno, en combinación con el crecimiento anticipado de la minería de cobre y litio en Argentina, parece ser uno de los motores económicos detrás del acercamiento bilateral.
La ministra destacó que el proyecto aún se encuentra en sus etapas iniciales. “Hoy puedo decir que empezó un desarrollo y un espacio para evaluar si es posible o necesario un acuerdo de integración energética”, comentó. Agregó que ambos gobiernos han acordado identificar proyectos y estudiar su viabilidad.










