Aunque los niveles de las tasas siguen siendo elevados en comparación con períodos anteriores, esta nueva tendencia ha reactivado tanto consultas como transacciones en el sector inmobiliario. En las últimas semanas, específicamente, cuatro instituciones financieras han logrado establecer sus tasas por debajo del 10%.
Para entender la situación, es esencial recordar que desde su reintroducción en 2024, después de cerca de cinco años de ausencia, los créditos han atravesado un año de incremento en las tasas que llevó los promedios del 5% al 12%, llegando incluso algunas entidades a alcanzar el 15%. Esto resultado en una caída en la concesión de créditos: en febrero se aprobaron US$151 millones, la cifra más baja desde septiembre de 2024 y un declive del 25% en comparación interanual.
Desde diciembre, sin embargo, varios bancos han comenzado a revertir esta tendencia, aunque no han reducido completamente los incrementos previos. “Creo que hay un cambio de ciclo, pero sobre todo un cambio concreto: las tasas dejaron de subir y algunas empezaron a bajar”, señala Federico González Rouco, coordinador de estrategia económica y especialista en vivienda de Empiria Consultores. Y agrega: “Toda reducción de tasas es positiva para el crédito: no quiere decir que haya mucho crédito, pero sí que haya más”.
BBVA fue el primero en actuar, reduciendo la tasa de sus créditos hipotecarios UVA al 7,5% para monotributistas y autónomos, un movimiento fundamental para facilitar el acceso a la vivienda para trabajadores independientes. Posteriormente, Santander siguió su ejemplo, disminuyendo su tasa del 15% al 9,5% y ajustando condiciones como un menor financiamiento (70%) y plazos más reducidos.
Recientemente, otras entidades se han sumado a esta tendencia. ICBC ha disminuido por segunda vez su tasa para clientes del 11% al 10,5%, manteniendo un 12% para el resto. Mientras tanto, Banco Patagonia la ha reducido del 14% al 12,5%.
ICBC, además, ha lanzado una oferta más agresiva con una tasa del 6,9% para quienes acrediten ingresos y del 9,9% para las demás personas. También financia hasta el 80% de la propiedad a 20 años, permite incluir ingresos familiares y amplía las opciones para proyectos en desarrollo.
“En un contexto más estable y con desaceleración en las expectativas de inflación, buscamos trasladar esa mejora a nuestros clientes, facilitando que más personas puedan acceder a su vivienda”, explicó María Jimena Loria y Alemani, Product Manager de Préstamos Hipotecarios.








